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Marta Gayá se refugia en Mallorca tras la salida de España de don Juan Carlos

Aunque en un primer momento se habló de que se encontraba veraneando junto al rey Emérito, lo cierto es que la mallorquina continúa en su tierra natal ajena a la polémica.

El nombre de Marta Gayá siempre ha ido unido al del rey Emérito, hasta el punto de que tras la salida de España de don Juan Carlos se llegó a hablar de que la mallorquina sería una de las personas que probablemente estaría con él en el destino elegido. Tras largas semanas de rumores donde se ha hablado del lugar elegido por el padre de Felipe VI donde poner distancia con España, y además se ha especulado con la compañía con la que habría viajado siendo el nombre de Marta Gayá el más repetido, la relaciones públicas ha callado bocas de la mejor manera posible: dejándose ver. Así, el pasado fin de semana la amiga del rey Eméritodisfrutaba de una jornada en alta mar a bordo de un yate y acompañada de un amigo. No se esconde a pesar de la polémica que rodea a don Juan Carlos y por ende, a ella.
De hecho, a lo largo de este verano tan atípico se le ha visto en varias ocasiones disfrutando de las Baleares y siempre bien acompañada. A principios del mes de agosto y casi coincidiendo con el comunicado que transmitía la decisión de don Juan Carlos, Marta compartió velada con su hermana y su cuñado en una de las zonas más exclusivas de Palma. Semanas después se la vió en Formentera después de una travesía por el Mediterráneo con unos amigos que también la llevó a Menorca e Ibiza.
Marta Gayá se ha refugiado en su tierra natal, la misma en la que conoció a don Juan Carlos. Fue en la década de los noventa cuando su amistad saltó a los medios, después de varios años de rumores. En ese momento, la mallorquina puso tierra de por medio, aunque mantuvo su domicilio en pleno paseo marítimo de Palma, además de otro en Madrid.
Fue separada del ingeniero Juan Mena, con quien estuvo casada durante cuatro años, cuando comenzó su relación con el Rey Emérito, y todo gracias al príncipe georgiano Zourab Tchokotua, un amigo en común que formaba parte de la pandilla de verano del monarca, a quien conoció en el internado de Friburgo en su etapa escolar. Y aunque todo apunta a que la relación entre don Juan Carlos y Marta Gayá aún continúa, la discreción sigue siendo la principal virtud de la mallorquina que, lejos de ocultarse, continúa con su vida ajena a todo lo que se habla de ella.
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