Marie Claire

Los mejores recuerdos de la serie 'El príncipe de Bel-Air'

Han pasado ya más de 20 años desde que la serie 'El Príncipe de Bel-Air' terminó. Repasamos cuáles fueron los momentos que nos hicieron reír y divertirnos mucho, esos de los que a día de hoy aún no nos hemos olvidado.

“Al oeste en Filadelfia crecía y vivía sin hacer mucho caso a la policía”. Esas eran las palabras con las que arrancaba El príncipe de Bel-Air, uno de los pilares seriéfilos de muchas infancias noventeras, que crecieron entre los gruñidos del Tío Phil, los bailes de Carlton y las míticas respuestas del mayordomo Geoffrey. La serie sirvió, además para catapultar a la fama mundial a Will Smith. Han pasado ya más de 25 años desde que esta serie de ficción se estrenara en Estados Unidos en la cadena NBC. Estuvo seis años en antena hasta 1996 y a partir de ahí sus actores tomaron caminos muy diferentes.
El Príncipe de Bel-Air fue sin duda alguna una de las series que más han marcado nuestra adolescencia (junto con otras como Compañeros, Al Salir de Clase o Sensación de Vivir), y además supuso el gran comienzo de la carrera como actor de Will Smith, que hace muy poco además, contaba en un vídeoblog cómo fue el comienzo de su vida profesional en la serie:
“Antes de tener problemas con el Tío Phil tenía problemas con el Tío Sam”, comienza. Y es que antes de saltar a la televisión, Smith ya era un rapero famoso -conocido como The Fresh Prince, que daría parte del título original a la serie. The Fresh Prince of Bel-Air-, sin embargo cometió un enorme error: no pagar impuestos.
Entre que su segundo disco fue un fracaso y la visita de Hacienda, se arruinó. “Ser famoso y estar arruinado es una combinación de mierda, porque la gente te sigue reconociendo, pero te reconoce mientras estás en el autobús, y te pide que le firmes cosas como un bebé”, explica.
Tras meses sin hacer nada y vagabundear por casa, su novia le animó a que fuera al Show de Arsenio Hall, un late night de la época. A Smith no le hacía mucha gracia, pero ante la presión de su novia, lo hizo. Y le cambió la vida. “Allí conocí a Benny Medina, el auténtico príncipe de Bel-Air, solo que en vez de ir de Filadelfia a Beverly Hills lo hizo desde Watts. El mismo concepto, mucha menos distancia”. Medina le propuso el concepto de la serie. “Yo estaba en plan ‘bueno, yo no soy actor’”, pero Medina le animó a ir a conocer al productor Quincy Jones.
Aquí recordamos algunos de los mejores momentos de la serie... ¡Qué tiempos aquellos!
Will Smith ya era rapero antes de interpretar su papel protagonista en la mítica serie de los 90, eso le puso las cosas fáciles a la hora de realizar la intro de la serie, con una canción rapeada por él mismo. Seguro que oírla os trae muy buenos recuerdos.
tracking