Marie Claire

‘El imperio de la ostentación’ es el reality de Netflix que presenta las vidas de lujo más extravagantes

Si el reality de las Kardashian se te queda corto y ‘Locos, ricos y asiáticos’ está entre tus novelas favoritas, este show de telerrealidad te va a entusiasmar.

Bling Empire o El imperio de la ostentación, como se ha traducido en España, es un reality show que sigue las vidas de un grupo de amigos asiáticos y asiático-estadounidenses que residen en la ciudad de Los Ángeles y nadan en la abundancia de vestidos de diseñador, aviones privados y champán. Sus días y sus noches están repletas de glamurosas fiestas y jornadas de compras en todas las tiendas y joyerías de lujo que podamos imaginar, se les ve trabajar más bien poco e invierten bastante tiempo en esconder sus secretos y revelar los de los demás.

A pesar de que no son muy conocidos en España, estas figuras del olimpo angelino sí son viejos conocidos para el continente asiático. Sus protagonistas son Anna Shay, socialité y heredera de una gran fortuna, cuatro veces divorciada y que se define a sí misma como 'la reina de Los Ángeles'; Christine Chou, directora junto a su marido de la clínica de cirugía plástica más famosa de Beverly Hills y coleccionista de alta costura; Kane Lim, heredero de negocios inmobiliarios y coleccionista de zapatos; Cherie Chan, heredera de un imperio de ropa vaquera y ex estrella del pop japonesa; Kim Lee, artista musical y DJ, concursante profesional de reality shows y ex modelo; Kelly Mi Li, productora de Hollywood, empresaria e influencer; y Kevin Kreider, modelo que se busca la vida en Los Ángeles, que no pertenece a este mundo de ricos y que, aunque son sus amigos desde hace tiempo, todavía alucina con sus costumbres.

"Solo tienes una vida, esto no es un ensayo general". Aunque este consejo pertenece a Anna Shay, la verdad es que este parece ser el leit motiv de la existencia de todos los protagonistas de El imperio de la ostentación. Aunque no es el primer reality sobre ricos y famosos que se cruza en nuestro camino, lo cierto es que este parece multiplicar por mil las fortunas que habíamos visto hasta el momento y, por tanto, también la extravagancia en las rutinas de sus protagonistas. Sus demostraciones de riqueza incluyen la elección de ingredientes para una sopa que cuestan más que un alquiler medio mensual, el desarrollo de una máquina para hacer estiramientos capaz de provocar orgasmos, coger un avión porque tienen el capricho de cenar en París (estando en Los Ángeles) o tomar un jet privado para ir de compras a Las Vegas.
El elenco de este reality es tan increíblemente rico que, en ocasiones, el espectador puede perderse o desconectar en sus conversaciones, no por complicadas, sino por ignorar los temas que se están tratando. De hecho, si el primer gran drama que se produce entre dos de los miembros del reparto - Anna Shay y Christine Chou - versa sobre la importancia de no presentarse a una fiesta vistiendo un collar de diamantes de alta joyería (valorado en más de cien mil euros) similar al que posee la anfitriona, aunque ella no lo vaya a llevar puesto; el segundo drama trata sobre no ponerse de acuerdo acerca de cuál es la joyería artesanal y familiar más antigua de París. Grandes problemas del día a día, sin duda.

¿Por qué se ha prestado su repartoo a protagonizar un reality show que refuerza los estereotipos sobre su comunidad? Según ellos, con el objetivo de aumentar la visibilidad asiática en los medios de comunicación. De hecho, Christine Chou y Kelly Mi Li también se encuentran detrás de su producción, animadas tras el estreno de la película Crazy Rich Asians en 2018, entendido como un triunfo de la cultura asiática en Hollywood. Por superficial que parezca este programa, lo cierto es que se plantea como un primer paso hacia una exploración más profunda de la cultura asiática, convirtiéndose más en un medio que en un fin para conseguir los objetivos de su elenco: una representación adecuada de la variedad existente de experiencias asiáticas.
El imperio de la ostentación no plantea ningún desafío mental, ni involucra al cerebro del espectador durante su visionado, pero si te encantan los programas que siguen el día a día de las celebrities o de personas que amasan una gran fortuna, es decir, 'de gente rica haciendo cosas de gente rica', con este reality estás en buenas manos: es tan entretenido como Keeping up with the Kardashians - de hecho, comparten a miembros de su producción -, hay tanto derroche como en Selling Sunset, relaciones románticas con tanto salseo como en La isla de las tentaciones y costumbres tan extravagantes como las de los personajes de Locos, ricos y asiáticos. Además, se puede consumir en modo maratón ya que todos los episodios de la primera temporada están disponibles en Netflix.
tracking