Mazda CX-30: pura belleza

Los diseñadores de Mazda ven cada vehículo como una obra de arte y esto se refleja en sus líneas puras que beben de las filosofías de diseño japonesas.

La filosofía de diseño de Mazda se llama Kodo, que significa “alma del movimiento”. Trata de capturar la energía del movimiento, incluso en objetos inmóviles, y de incorporar la vitalidad de los seres vivos a unos productos seductores e inspiradores.

Mazda CX-30
Museo Langen Foundation (Alemania), del arquitecto japonés Tadao Ando.

Con esta idea, modelistas en arcilla formulan las emociones que un vehículo dado debe despertar, como ocurre con una obra de arte. Después exploran esas emociones mediante bocetos y modelos tridimensionales en arcilla, el material perfecto para expresar su obsesión por la belleza, y utilizan todo el potencial de las manos humanas para crear formas capaces de producir sensaciones en las personas. Además, canalizan el espíritu y la tradición de los maestros artesanos japoneses. 

Tres de los modelistas de arcilla de la sede central de Mazda en Hiroshima tienen el título de Takumi, el término japonés que define el máximo nivel de destreza que puede alcanzar un artesano, ya para lo que se requieren al menos 20 años de experiencia. Kodo se caracteriza por una presencia minimalista y noble, y por una elegancia que hunde sus raíces en la estética japonesa ancestral. Mazda aplica un principio de “belleza a través de la sustracción”, consistente en eliminar los elementos innecesarios. Así nace el Mazda CX-30, un vehículo inspirado por la emoción y dotado de alma.

El diseño del Mazda CX-30 se basa en cuatro conceptos fundamentales:

Yohaku: es el arte del espacio vacío, la belleza del espacio diáfano que se percibe en la fluidez y la atmósfera del habitáculo del Mazda CX-30.

Ma: alude a los intervalos entre elementos, un clásico de la arquitectura japonesa. Se aprecia en el contraste entre el carácter a la vez envolvente y abierto del Mazda CX-30.

Sori: son las curvas de la arquitectura tradicional japonesa y la fabricación de espadas. Presente en los arcos que parten de los faros del Mazda CX-30, recorre los pasos de rueda delanteros y llega hasta las traseras.

Utsuroi: el juego entre las luces y las sombras. Por ejemplo, en la forma en que las superficies laterales de la carrocería del Mazda CX-30 manipulan la luz, reflejando una forma en “S” que cambia según la perspectiva o cuando el coche se mueve.