'Tips' para aprender a meditar

El cuerpo y la mente se benefician al practicar la meditación, y es aconsejable que todos logremos meditar por lo menos una vez en algún momento de nuestra semana. Aquí mostramos algunos tips para hacerlo.

Cada vez más sentimos la necesidad de conectar con una parte nuestra, íntima, personal y alejada de la hiperconectividad. Un anhelo por volver a la fuente, a nosotros mismos y recuperarnos desde el eje, alineando cuerpo y mente. ¿Cómo hacer para empezar a meditar? Es muy fácil y lo importante es la constancia. Empieza hoy, es tu primer día. Sigue estos tips para aprender a meditar y descubre tu propio ritmo.

El mejor espacio para meditar es cualquier rincón en donde te sientas a gusto y sepas que puedes hacer tu práctica tranquila por al menos tres a diez minutos. Regálate este momento sin excusas. 

¿Cómo vestir? Para crear un ambiente propicio, es bueno comenzar a meditar con ropa cómoda, preferentemente en tonos claros e idealmente vestir de blanco. Algunas personas cubren sus cabezas con un pañuelo porque dicen que ayuda a dirigir nuestra atención y nos protege de otras energías. Mientras tanto, vamos por lo simple: ropa cómoda y fresca.

¿Cuál es el mejor momento para meditar? Esto depende de ti, puede ser por la mañana apenas te despiertas, antes que se levante toda tu familia o en la noche cuando todos se fueron a dormir. Incluso por la tarde si sientes tensiones o malestar, unas respiraciones pueden renovarte y ayudarte a aplacar la reflexión mental: esos pensamientos que nos encierran y nos hacen prisioneras de temores, angustias y ansiedades. Ahora, si logras incorporar ese momento de meditación en tu calendario diario y lo transformas en una rutina sencilla, con la que te comprometes, nadie podrá inmiscuirse en tu momento sagrado. Ese horario designado para tu rutina meditativa es tan importante como cepillarte los dientes. Se trata de una limpieza profunda con miras a generar una vida más ligada al flujo natural del universo, más sincronizada con tu pulso vital. ¡Anímate! Date la oportunidad. Es un regalo para ti y siéntete merecedora. ¿Qué son cinco minutos diarios? ¿En dónde quieres poner tu energía?    

Dua Lipa meditando
Dua Lipa mientras medita

La postura en meditación no es un "deber ser". Hay quienes aplican la posición sentada con piernas cruzadas sobre un mat o alfombra. Hay quienes se ayudan con un cojín para mantener la columna recta. También puedes recostarte cómodamente en shavasana (posición horizontal boca arriba) para lograr una relajación total. Ojos cerrados y palmas hacia arriba. Puedes ubicar tus manos formando mudras como Gyan Mudra, donde los dedos índice y pulgar se unen. Direcciona tu mirada interna hacia el entrecejo o tercer ojo.

¿Cuál es el tiempo ideal para meditar? Hay muchas formas de meditar y calmar el sistema nervioso. En Kundalini Yoga, nos gusta iniciar con meditaciones breves de tres minutos. Los principiantes deben considerar que la meditación afecta el campo electromagnético, mejora la circulación en sangre y los procesos metabólicos. Si logras meditar diez minutos, notarás cómo comienza a cambiar tu estado de ánimo. Los nervios se aplacan y se activa el sistema glandular. Meditar 30 minutos diarios trae beneficios a nivel de las glándulas, la respiración y la concentración. Es es un bálsamo para las células, sus interconexiones y tu sistema cardiorrespiratorio, lo cual repercute positivamente en la parte anímica, el sistema inmune y las funciones orgánicas. Más allá de la cantidad de minutos que dediques a tu práctica, mantén la constancia. Esta es la clave. Claro que habrá día mejores y días de mayor flojera. Todo vale y verás que, a medida que logres transcender las incomodidades, podrás identificar tus propios límites. Déjalo ser, entrégate a la práctica porque el cuerpo y la mente se van a ir adaptando solitos. 

¿Y la frecuencia? Lo ideal es elegir una meditación y repetirla 40 días seguidos. A esto lo llamamos cuarentena, ¿les suena la palabra? Es el tiempo que requiere el cuerpo y el sistema nervioso para adoptar un hábito. Y, si encuentras resistencias, acéptalas con amor. Todos estamos en el camino de la evolución y nada es lineal.

La modelo Alessandra Ambrosio en Santa Monica, California, mientras practica yoga
La modelo Alessandra Ambrosio en Santa Monica, California, mientras practica yoga

¿Elegir un mantra? Los mantras son cantos sagrados que nos facilitan la concentración, como una canción de cuna. Puede que sientas ganas de hacer tu práctica en silencio o con fondos musicales naturales, así que sigue tu intuición. ¿Un extra? Los ejercicios de visualización, que consisten en llevar la atención a zonas del cuerpo y enviar descanso, entre otros tantos. Puedes incorporar los colores de los chakras (centros de energía) cuando te paseas por cada región de tu cuerpo. 

Mantras infalibles. Elige libremente los que más resuenen contigo. Si armas tu playlist, te recomendamos incluir el 'Ra Ma Da Sa' (mantra para la sanación), 'Sa Ta Na Ma' (mantra de la transformación) y el "Om" (mantra universal). Intérpretes como Snatam Kaur, el clásico Ravi Shankar (padre de Norah Jones) y Deva Premal te elevan. 

Los mudras son posiciones con las manos, de impacto positivo a nivel cerebral. Nos alinean y nos predisponen. Cada mantra tiene su sentido de ser y su explicación. Pero vamos de a poco. Recuerda estos dos tips… 

1.Enfócate en la respiración: que tu mente no se distraiga (entre el mantra, el mudra y la respiración). Tu mente está ocupada en la no-mente, en el Aquí y Ahora, el mayor momento de descanso y claridad mental. No te fuerces; si hay pensamientos que van y vienen, no los juzgues, déjalos pasar. Mantén el foco en cómo el aire ingresa por tus fosas nasales y sale de ellas, con suavidad, sin forzar el proceso.  

2. Para finalizar, une las palmas de tus manos a la altura del centro del pecho (chakra del corazón). Esta postura es una reverencia y una señal de gratitud por la práctica. Si estás enfadada con alguien dedícale tu práctica para ganar claridad y arreglar las cosas en paz. Antes de abrir los ojos, encauza tus energías para gozar de bienestar y mantener tu intuición como brújula, sin presiones, todo muy gentil. Haz movimientos suaves para salir del estado meditativo y ve de a poco. 

Con amor y con paciencia. Paso a paso. 

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