Brad Pitt se ríe de Donald Trump con una imitación en la tele estadounidense

El actor intervino en el programa de humor Saturday Night Live para burlarse del presidente de Estados Unidos. Lo hizo con una imitación del doctor Anthony Fauci, al frente de la pandemia al otro lado del Atlántico.

Brad Pitt como el doctor Anthony Fauci en Saturday Night Life
Brad Pitt como el doctor Anthony Fauci en Saturday Night Life

El programa de humor Saturday Night Live volvió a la televisión estadounidense. Lo hizo después de una quincena sin novedades. La crisis del coronavirus exigía que la producción del programa se reajustara. Lo logró y contó con un invitado inesperado. Brad Pitt aparecía frente a la cámara. Lo hacía para imitar al doctor Anthony Fauci, la cabeza del gabinete contra el coronavirus en Estados Unidos, homólogo transoceánico de Fernando Simón. Él mismo había comentado en una entrevista que le gustaría que Brad Pitt, si en alguna ocasión se diera la posibilidad, lo imitase. La ocasión llegó en forma de sketch en contra del presidente Donald Trump.

“Y ahora”, anunció la pantalla de los televisores estadounidenses,” un mensaje de parte de uno de los líderes del Gabinete contra el Coronavirus de la Casa Blanca: el doctor Anthony Fauci”. Con ese nombre se presenta en el clip el protagonista de Érase una vez en Hollywood. Pitt lleva peluca blanquecina, traje grisáceo y una corbata burdeos. Cruza las manos sobre la mesa. Comienza a hablar.

“Primero, me gustaría dar las gracias a todas las mujeres mayores de Estados Unidos que me han mandado emails de apoyo, otros inspiradores y otros, en ocasiones, con contenido gráfico”. “Resulta”, continúa, “que ha habido mucha desinformación sobre el virus. Y sí, el presidente se ha tomado algunas libertades con las recomendaciones. Así que esta noche me gustaría explicar lo que el presidente intentaba, en realidad, decir. Y recuerden: mantenga siempre la mente abierta”.

 

Entonces, tras llevar el dedo índice al cielo, el rostro risueño de Pitt desaparece. El presidente Trump lo sustituye. Se apoya en un atril durante una concentración con sus seguidores. Habla al micrófono. “Hoy hemos tenido una reunión genial con un montón de las grandes empresas y van a tener vacunas, creo, relativamente pronto”. La pantalla vuelve a mostrar a Pitt caracterizado como el doctor Fauci. El actor de Señor y señora Smith explica. “Relativamente pronto es una composición interesante. ¿Relativo con respecto a la historia total? Por supuesto. Las vacunas van a llegar muy pronto. Pero si le dijeras un amigo que vas a llegar “relativamente pronto” y luego aparecieras un año y medio más tarde, tu amigo podrá estar relativamente cabreado”.

Un efecto de barrido atraviesa la pantalla. Trump, con las manos en alto, habla para un micrófono. “Hemos hecho”, cuenta, “un trabajo increíble. Vamos a continuar así. Va a desaparecer. Un día lo hará. Es como un milagro. Desaparecerá”. Mientras comenta sus ideas, el presidente hace con las manos el gesto de una ola o de una curva.

Y un milagro, apunta de nuevo Pitt, sería genial. “¿A quién no le gustan los milagros? Pero los milagros no deberían ser el plan A. Incluso Sully [piloto que en 2009 amerizó en el río Hudson] intentó aterrizar primero en el aeropuerto”.

En la siguiente secuencia, el presidente Trump vuelve a dar explicaciones con las manos en alto. “Cualquiera que necesite un test, tendrá un test. Están ahí, tienen los tests. Y los tests son hermosos”.

Pitt, al borde de la risa desde su disfraz del doctor Fauci, retoma la palabra. “De acuerdo. Un par de cosas. Yo no sé si describiría los tests como “hermosos”. A menos que tu idea de la belleza es que te restrieguen un palo por el hocico. Por otra parte, cuando dice “cualquier puede hacerse un test”, lo que quería decir era “casi nadie””.

Trump vuelve a aparecer en la pantalla. Habla con un periodista. “Usted lo llama un germen. Lo puede llamar una gripe. Lo puede llamar un virus. ¿Sabe? Lo puede llamar de muchas maneras. No estoy seguro de que nadie sepa del todo lo que es”. Antes de que el presidente vuelva a hacer sus declaraciones, a Pitt se le atascan las palabras. “Sabemos lo que es”. Trump comienza, entonces, a hablar de desinfectantes. “Claro, y entonces veo los desinfectantes, que se lo carga [al virus] en un minuto. En un minuto. Y ¿hay alguna manera de que podamos hacer algo parecido? Como, por ejemplo, inyectándonos el desinfectante”.

A Pitt y a su doctor Fauci se le desencaja la cara. La boca le cuelga. “Imagínense”, propone a continuación Trump, “que proyectemos sobre el cuerpo un tremendo rayo ultravioleta o una luz muy potente”. Faulci/Pitt se lleva las manos a la cara. “Sé que no tendría que tocarme la cara, pero es que…”.

El actor retoma la compostura y continúa hablando a cámara. “Bueno, hay un rumor que asegura que el presidente me va a despedir. Veamos qué ha dicho él sobre el tema”.

“Hoy llego”, dice Trump frente a un micrófono, “y me entero de que lo voy a despedir. No voy a despedirlo. Creo que es un tipo estupendo”. Pitt/Fauci vuelve a entrelazar los dedos. “Así que sí. Me van a despedir. Pero mientras tanto, me mantendré aquí, repitiendo los hechos para quien sea que esté escuchando. Y cuando escuche que el virus se cura si te sumas al Tide Pod Challenge [un reto viral que consistía en comer pastillas de detergente], estaré ahí para decir “por favor, no lo hagas””.

En ese momento, Brad Pitt se quita la peluca. La melena blanca desparece y las gafas se quedan en la mesa. Ahora el actor se dirige, mirando a cámara, al doctor al que imita. “Al doctor Fauci real: gracias por su calma y su claridad en estos momentos de incertidumbre. Y gracias al cuerpo sanitario y a sus familias por estar en la primera línea de batalla”.

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