Cambia la canción: las mujeres en la música en directo

Unas son veteranas y otras, sangre nueva. Son pocas en un sector misógino, pero se están moviendo para cambiarlo.

Cambia la canción

Rosa Lagarrigue es la mánager más importante de nuestro país. Lleva a Malú, Raphael, Abraham Mateo y, hasta hace muy poco, Alejandro Sanz. No solo vivió la época dorada del pop español, sino que contribuyó a construirla. "Empecé en la música en 1978, con mi compañero de colegio Miguel Bosé, de una manera espontánea. En los 80 y 90 lográbamos hacer grandes conciertos, pero el grado de improvisación era grande y la infraestructura, pobre", dice. Es una de las personas que ha escrito el relato de la música en directo y, durante muchos años, fue la única mujer con poder en una industria en la que aún hoy la presencia femenina es escasa y arrastra obstáculos que creíamos superados. Pero las mujeres que mueven artistas, eventos y enormes masas de público están empezando a reclamar su espacio. Rosa valora que, contra viento y marea, el sector está en un momento sano: "Con la frialdad de  Internet, el público aprecia cada vez más el directo. Pero en España, el apoyo institucional es poco y el IVA desorbitado".
En casi todos los artículos sobre Rosa  Lagarrigue que se encuentran a golpe de Google, después de señalar su olfato infalible para el talento, se menciona que tiene fama de mujer dura. El gran cliché que acompaña al poder en femenino. "En una ocasión, Tomás Muñoz, gurú de la industria discográfica, me dijo: 'Mujer y triunfadora, prepárate a tener enemigos y gente que te quiera hundir. Olvídate de sorprenderte o sufrir por ello’. Eso hice y así seguí mi camino". Su camino la llevó a fundar LRM, una empresa de representación pionera en su momento.

Dice que le fascina la gente joven porque compensan la falta de experiencia con la ausencia de miedos y prejuicios. Parece que estuviera describiendo a una de sus compañeras de foto, Almudena Palacios, estudiante de 22 años que, con su empuje, a través de la iniciativa Queremos Entrar logró modificar la ley que prohibía el acceso de los menores a las salas de conciertos en Madrid. "Lo hicimos en un tiempo récord. Ahora estamos trabajando en otras comunidades. Hemos conseguido compromiso en Andalucía y la Comunidad Valenciana y el 2 de junio se aprobó la misma propuesta en las Cortes de Aragón". Almudena ha llegado al sector para cambiar las cosas y aquí se quiere quedar.

 

Cambia la canción

Posa rodeada de otras dos veteranas, además de Rosa: Marcela San Martín, programadora de la Sala El Sol, e Inés Arnal. En una parte fundamental, aunque no directamente artística de la música, la de los patrocinios, también encontramos una cabeza femenina. Inés Arnal es la responsable de marketing de la marca Heineken en España, su compañía lleva 20 años aupando económicamente la música en directo. Colaboran con Primavera Sound, BBK Live y Heineken Jazzaldia, hoy cada festival se asocia a una cerveza, pero ellos fueron los pioneros. "La música está en nuestro ADN, una parte esencial de nuestra estrategia". Arnal, desde su perspectiva privilegida en contacto con los principales festivales percibe que hay movimiento hacia mejor y que agruparse es triunfar. "Cualquier iniciativa que impulse el papel de la mujer y la música en directo siempre será una buena noticia para la cultura y para la sociedad".

Industria reaccionaria

Marcela San Martín es una institución de la noche madrileña, lleva en la música en directo desde el 92 y nos recibe para la sesión de fotos en su segundo hogar, la sala de conciertos El Sol, en la que ella se encarga de una programación frenética con una media de cinco conciertos a la semana. "En un momento me dijeron que a cierta edad no seguiría en la música. Es un comentario que jamás he oído hacia un compañero". Me cuenta que hace unos días dió una charla sobre el papel de la mujer en esta industria en la Semana de la Música en directo de A Coruña. Hay interés, pero también hay reacción. "Nos estamos uniendo porque queremos ser visibles. En las áreas profesionales de los festivales, en las que se suelen celebrar reuniones y ponencias, solo hay voces de hombres. Y cuando en este tipo de contextos propones sacar el tema de la presencia femenina, a menudo encuentras rechazo".

No es la primera vez que la mayoría de estas mujeres se reúnen. "Compañeras, llevo tiempo charlando con algunas de vosotras sobre la diferencia de género en nuestra profesión. Con la complicidad de unas cuantas vamos a comenzar estas sesiones con la ambición de cambiar lo que no nos gusta". Celia Carrillo, directora de Marketing en España de Live Nation, la promotora de conciertos multinacional más grande del mundo, convocaba con este mail y el boca a boca a algunas de las profesionales más potentes del mundo de la música en una tarde de febrero de este año en Madrid.

Cambia la canción

Mánagers, promotoras, profesionales de la comunicación o del ticketing, mujeres  que venían de las instituciones, de los festivales, de salas de conciertos grandes y pequeñas,  de sus propias empresas, compartieron experiencias que parecían superadas hace años, pero que en su sector están a la orden del día: "Siempre me preguntan que dónde está mi jefe, y la jefa soy yo". "Dan por hecho que debo ser responsable de comunicación porque soy una mujer. No creen que lleve la producción". "Les molesta mi autoridad". "Constantemente me preguntan dónde dejo a mis hijos si vengo a los conciertos". Cada una de ellas habló tres minutos sobre su experiencia profesional y aquella tarde en  un ambiente de desahogo, complicidad y trabajo se fraguaron los cimientos de una muy necesaria Asociación de Mujeres en la Música en Directo. Hoy es un proyecto en firme que por el momento reúne a unas 800 profesionales en un grupo de Facebook. "Mi momento de ambición profesional ha pasado, ahora creo que tengo otra misión, que es evitar que las que vienen detrás vivan lo que yo he vivido, cambiar las cosas", cuenta Celia Carrillo sobre el proyecto de la asociación. Ella ha pasado por EMI, y ha trabajado dentro y fuera de España, pero al llegar al directo se encontró con un retroceso. No en su entorno laboral cercano, para el que solo tiene palabras positivas, sino en un contexto nocturno de canalleo y machismo en el que se excluía a las mujeres.

Vamos a contar mujeres

"No creo que nos vayamos a quedar sólo en la creación de una red social especializada, por el perfil, la energía y la formación de muchas de las mujeres que están incorporándose al grupo. Confío en que esta asociación se constituirá en un generador de ideas, políticas y propuestas de cambios socioeconómicos que nos permitirán mejorar la situación de muchas". Patricia Gabeiras sabe de lo que habla porque es directora general de la Asociación de Festivales de Música y también se encarga de la dirección jurídica y financiera de Legal Music. Ella apuesta por empezar por los números. "Si se quiere mejorar la situación de las mujeres en el entorno laboral de la música en vivo es imprescindible que se haga desde una perspectiva objetiva. No podemos basar la actividad de nuestro grupo en sensaciones o meras opiniones. Por eso tenemos, como primer objetivo, promover, en colaboración con departamentos de investigación universitarios, una serie de estudios del mercado en los que quede reflejada la situación".

Sola a los platos

Cambia la canción

En nuestra sesión de fotos, las primeras citadas se alargan y las últimas llegan pronto, los grupos se solapan, las profesionales del sector disfrutan de la compañía mutua, tienen mucho de qué hablar. Lagarrigue, esa 'mujer dura', reacciona tierna y divertida al hecho de que la treintañera Cora Novoa no tenga ni idea de quién es y la acribille a preguntas cuando se entera. "Quiero saber cómo fueron las cosas para las que llegaron primero". Cora Novoa es dj, compositora de música electrónica, colaboradora de Radio 3 y tiene su propio sello Seeking the Velvet. Si la presencia femenina es escasa en la música en directo, en su sector es mínima. "Una de las cosas que hago es impartir master classes de formación técnica. Te puedo decir que hay un uno por ciento de mujeres", cuenta. "En las grandes fiestas de Ibiza, no hay dj's estrella mujeres, y no es porque no existan, están Miss Kittyn y Ellen Allien por ejemplo, sino porque no se las contempla. Cuando saco este tema en charlas sobre música electrónica, no es raro que me respondan poniendo en duda su calidad que está más que probada". Novoa está entusiasmada de poder activar el contacto con sus colegas españolas y comparar impresiones. Ella forma parte de She said so, una plataforma virtual internacional cuidadosamente filtrada que conecta a mujeres que trabajan en la música. Sirve de red de información, bolsa de trabajo, herramienta de networking y vehículo para que las veteranas sean mentores de las nuevas. 

Hacer la revolución bailando

Estamos en Barcelona, en el Primavera Pro, el área profesional del festival Primavera Sound que también tiene al frente a una mujer Almudena Heredero. Ella ha reservado un espacio en el programa de intercambio de ideas entre profesionales a las mujeres en la música en directo. A Heredero le resulta imposible estar en nuestras fotos, ser una de las cabezas pensantes de un festival que reúne a unas 200.000 personas al año no es tarea fácil. Hoy en este foro hay 16 profesionales y esta vez la charla está dedicada a la organización y las soluciones: crear una bolsa de trabajo, un grupo virtual, un calendario de eventos, formación, señalamiento de todas las actitudes dañinas, incluso montar un festival.

La primera en intervenir es la más joven de las presentes Rocío Saiz, que hace un resumen rápido de la situación y el proyecto, hay mucho trabajo por delante. A pesar de tener 24 años lleva trabajando en la producción musical desde que era una adolescente. Su mentora profesional fue Almudena Heredero y ahora trabaja a las órdenes de otra veterana del indie español, Marisa Moya, que lleva a artistas como Nacho Vegas, Delafé o León Benavente. Conoce los sinsabores de tener que hacer valer su autoridad en equipos íntegramente compuestos de hombres poco acostumbrados, aún hoy, a recibir órdenes de una mujer joven. Está ansiosa por que las cosas avancen y el movimiento, en este caso, se demuestra bailando. Así que, en su tiempo libre, también se dedica a la música. Junto a Lidia Toga y Olga Iglesias organiza Fiesta Furiosa en la madrileña Sala Caracol. "Vamos por la segunda edición y estamos preparando una tercera. Nos propusimos invertir el porcentaje de un 15% de artistas femeninas en festivales y, además, hacer un evento lúdico y combativo para todos en el que las protagonistas fueran las mujeres". Lidia y Olga acaban de aterrizar en el mundo de la música, pero tienen experiencia en la agitación cultural. "El punto de vista desde el que se crea reivindica un espíritu desvergonzado, espontáneo, libre, divertido, irónico y crítico, algo que se ha olvidado en el mainstream del ocio nocturno". La siguiente generación avanza, las anteriores están ahí tendiendo la mano. Unas y otras se están moviendo para cambiar lo que no les gusta en la la música y las vamos a oír. Después de todo, las que tienen el control de altavoces y amplificadores, son ellas.

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS