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‘Fake famous’ es el documental de HBO que revela lo que se esconde detrás de la fama de algunos influencers

Así es como tres jóvenes anónimos se convierten, de la noche a la mañana, en prescriptores de consumo solicitados por las marcas gracias a miles de 'likes', seguidores e interacciones falsas.

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Dominique Druckman en 'Fake famous' / Cortesía de HBO.

Existen 40 millones de personas con, al menos, un millón de seguidores en Instagram. ¿Son todas ellas famosas? Con esta premisa comienza el documental Fake famous de HBO, que pretende desentrañar qué hay detrás de las métricas de algunos influencers en una realidad contemporánea en la que los likes y los followers se utilizan como moneda de cambio.

A través de un experimento que comienza con la selección de tres aspirantes en un casting, el periodista Nick Milton y un equipo de expertos en redes sociales, agentes de casting y estilistas convertirán a este trío anónimo y con pocos seguidores en influencers famosos antes, incluso, de que ellos mismos se den cuenta.

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Sí, esto es exactamente lo que parece. / Cortesía de HBO.

La inestimable ayuda de los bots y el arte de inventar la realidad

El impacto de la tecnología en la sociedad también ha desembocado en una obsesión por la fama. Quien consigue acumular algunas decenas de miles de seguidores - mejor si son cientos y ya no hablemos de millones - se convierte en una especie de celebridad digital que consigue llamar la atención de las marcas, quienes se los rifan como nuevos prescriptores de consumo para llegar hasta su público objetivo. Sin embargo, conseguir estas métricas de forma orgánica y natural es un trabajo complejo y muy a largo plazo, que incluye la construcción de una comunidad de seguidores fieles que generen un buen engagement (o relaciones sólidas y duraderas, palabras mágicas del negocio) y la creación de contenido original constante que los mantenga conectados a sus smartphones.

Sin embargo, también existen caminos alternativos al del esfuerzo y la constancia para construir estos dos pilares de la influencia digital. Resulta que las comunidades de fans se pueden adquirir por un módico precio gracias a los bots, y que el contenido se puede falsear casi sin salir de casa, de una y mil formas diferentes, con técnicas tan antiguas como la fotografía, y la inestimable ayuda de los programas de retoque digital.

¿Qué es un bot? El bot es un algoritmo - código informático - que finge ser una persona real en Internet. Son casi imposibles de reconocer y están creados por hackers y programadores que rastrean la web robando numerosos perfiles online - imágenes, nombres, información de la biografía -, para crear millones de cuentas falsas con las que se comercializa, y que se pueden utilizar para generar comentarios, likes y seguir perfiles en las redes sociales de forma automática. Eso sí, siempre evitando que el propio algoritmo de Instagram los descubra, realizando estos movimientos justo en el momento oportuno. Todo un arte.

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Cortesía de HBO.

Cómo mantener la ilusión sabiendo que tus seguidores son falsos

La fachada rosa de la tienda de Paul Smith en Los Ángeles es uno de los sitios más visitados de la ciudad. Sí, este fondo chicle rivaliza con el cartel de Hollywood o el Paseo de la Fama como uno de los enclaves más visitados por los turistas. ¿El motivo? Es un generador de 'me gustas' infinito. Los selfies quedan de maravilla.

Wylie, Dominique y Chris son tres de las personas anónimas que se presentan al casting abierto de Nick Milton y su equipo. Los tres necesitan incrementar sus seguidores en Instagram para conseguir sus objetivos profesionales. Wylie es asesor inmobiliario, Dominique es actriz y Chris es diseñador de prendas únicas. A medida que sus contadores de seguidores falsos multiplican sus resultados, y tras varias sesiones de fotos igual de fantasiosas, todos ellos comienzan a vivir experiencias que antes les parecían inalcanzables, al tiempo que mejoran su estilo de vida. Las marcas, ávidas de convertirles en embajadores de sus productos, contactan con este trío de nuevas celebrities para que los publiciten en sus perfiles en menos de tres meses desde el comienzo del experimento.

Sin embargo, estas vidas 'prefabricadas' no son para todo el mundo. Mientras que Dominique se adapta encantada al nuevo trato privilegiado que recibe cada vez que acude a un casting como actriz, Wylie y Chris no le encuentran demasiado sentido a publicar contenido para una audiencia prácticamente inexistente, aunque su ratio de conversión diga lo contrario.

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Cortesía de HBO.

¿Por qué no se hace nada para frenar las prácticas de los bots?

Por supuesto, no todos los influencers profesionales, prescriptores de consumo, ni las celebrities con grandes audiencias recurren a estas alternativas rápidas para construir sus comunidades de fans online. Sin embargo, estas prácticas son mucho más frecuentes de lo que pensamos, según revela este documental.

Según afirma Nick Milton en Fake famous, los bots son habituales en redes sociales como Instagram porque esto sirve para inflar sus métricas. La app monetiza gracias a su poder para generar engagement y crecimiento de usuarios. Los bots hacen crecer ambas métricas, aunque sea de forma fraudulenta. Además, la raíz del problema se encuentra en lo más alto: Wall Street. En el distrito financiero más importante del mundo se invierte constantemente mucho dinero en estas empresas tecnológicas, ya que el retorno de la inversión es muy alto. Se cifra en miles de millones de dólares. Puede que los perfiles de los bots sean falsos, pero lo cierto es que el dinero que generan es muy real.

Cristina Sánchez de Pedro

Cristina Sánchez de Pedro

No se me ocurre mejor forma de invertir mi tiempo que observando, disfrutando y escribiendo sobre aquello que más me entretiene: la moda, el cine y las series. También tengo una inexplicable atracción por los aparatos con muchos botones, por lo que estaba bastante claro que iba a terminar pegada a una calculadora, a una máquina registradora o al teclado de un ordenador. De momento, todo bien.

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