Ivana Baquero: "No he perdido mi infancia, he tenido todas las experiencias"

A los 12 años se hizo con el Goya a Mejor Actriz, considera a Kevin Costner su padre y ha compartido pantalla con Maribel Verdú. Ahora Ivana Baquero estrena en Netflix ‘Alta mar’. La niña de ‘El laberinto del fauno’ se ha hecho mayor. Su carrera, también.

Ivana Baquero lleva vestido de tul con mono de red, de Dior. Fotografía: Tomás de la Fuente.

Puede que Guillermo del Toro no lo supiera, pero cuando fichó a una españolita de 12 años para protagonizar El laberinto del fauno, encendió la mecha de una carrera imparable. Desde que Ivana Baquero (Barcelona, 1994) ganara el Goya a Mejor Actriz por su papel en el thriller fantástico, no ha dejado de trabajar, y vive billete en mano, lista para cruzar el globo. En una de sus muchas rutas entre Barcelona y Madrid, interceptamos a la actriz para hablar de comida, viajes, mascotas, Feedback, su nuevo estreno en la gran pantalla, y Alta mar, una serie que llega a Netflix el 24 de mayo y en la que comparte cámara con Jon Kortajarena.

Marc Giró: La estética de Feedback es buenísima.

Ivana Baquero: Sí. Transcurre en un estudio de radio. Y está muy bien lograda, porque es una historia realmente compleja pero con elementos mínimos: pocos actores, un set reducido pero muy cuidado, la fotografía…

M.G.: Y Eddie Marsan.

I.B.: Es un crack. Yo, al principio, pensaba “Eddie Marsan, Eddie Marsan… Es que sale en todas las películas de Hollywood”. Lo que pasa es que ahí es un secundario, y en esta peli hace un papelón de protagonista. Los ingleses son otro nivel.

M.G.: ¿Por qué?

I.B.: No sé si es por la formación que tienen o incluso por el idioma, que es muy sonoro, muy agradable. Les da un punto distinto.

M.G.: Sobre tu carrera. ¿Cómo has llevado la transición de actriz niña a actriz mujer?

I.B.: Muy bien, y creo que es por mis padres. Hasta los 18 años, me acompañaron a todas partes. Concretamente mi madre, porque mi padre trabajaba, pero ambos me mantuvieron los pies en la tierra, y eso hizo que viviera como una niña normal. He tenido todas las experiencias de la niñez y la adolescencia, no me he perdido mi infancia.

M.G.: A veces, a un niño le ponen a hacer de actor por casualidad, que es tu caso, pero tú quisiste seguir siendo actriz.

I.B.: Muchas veces los padres les fuerzan a ser actores. Yo empecé con 8 añitos. El laberinto del fauno fue mi sexta película, y desde la primera, Roma Santa, ya sabía que me gustaba y que era lo que quería hacer. Además, mis padres fueron siempre muy cautos y me dejaron claro que la prioridad era la escuela.

M.G.: Viajas muchísimo, ¿ya es una cosa habitual?

I.B.: Viajo muchísimo. Como hasta hace poco tuve el rodaje de Shannara, estuve entre Nueva Zelanda, Los Ángeles y España. Estoy bastante acostumbrada. Para mí, hacer un viaje transatlántico o transoceánico de 13 horas no es nada. Así que un vuelo entre Barcelona y Madrid es casi simbólico.

M.G.: He visto que en la película sale un border terrier, Scruffy.

I.B.: Sí, en inglés es algo así como desaliñado.

M.G.: ¿Es tuyo?

I.B.: Sí. Es el perro más inteligente del mundo. No porque sea mío, es que pertenece a una raza cazadora y son muy inteligentes, lo pillan todo rapidísimo. Tiene 8 años, lo adopté ya de mayor y está en Nueva Zelanda.

Mono Príncipe de Gales, de Max Mara; sandalias blancas, de Pedro del Hierro. Fotografía: Tomás de la Fuente.
M.G.: En Nueva Zelanda también te vi con caballos.

I.B.: Allí aprendí equitación, lucha de dagas, de espadas. Teníamos entrenador personal. Fue muy divertido. Lo mejor es que estábamos rodeados de naturaleza. Teníamos los caballos, mi perrito, que vive ahí, en un campo maravilloso. Mi pareja también es de allí, aunque vive en Los Ángeles, por eso viajo más.

M.G.: Kevin Costner, ¿qué pasó con eso?

I.B.: Mi padre. De toda la vida. Trabajé con Kevin hace unos años en una película americana llamada La otra hija y mantenemos un contacto muy escaso, pero cuando viene a España, nos vemos. Hace poco estuve con él para presentar Emboscada final, de Netflix, traduciendo simultáneamente para el público.

M.G.: He leído que eres lenta, ¿lo sigues siendo?

I.B.: Sí. Pero lenta para hacer las cosas. Soy una tortuguita. Soy muy tranquila y me gusta tomarme mi tiempo para todo. También podría ser Lady Cajoncitos, porque soy muy organizada.

M.G.: ¿Cómo manejas las críticas?

I.B.: Generalmente, bien. Me produce curiosidad, en ocasiones. Sobre todo cuando estreno una serie o una película, pero no suelo indagar demasiado. Como con todo, en esta vida, hay cosas muy innecesarias y muy personales que ni siquiera son constructivas, y en las redes sociales todo el mundo puede dar su opinión.

M.G.: ¿Y de qué opinión te fías?

I.B.: Me suelo apoyar bastante en la gente del equipo. Por ejemplo, en Alta mar, tenemos a nuestra script, que se llama Noelia García. Para nosotros, es como un ángel. Nos fiamos mucho de su opinión y, evidentemente, de la de los directores. A nivel más general, más allá de todo esto, tengo muy presente la opinión de mi familia. Son siempre sinceros, sin ser demasiado duros.

Traje de pantalón y americana de raya diplomática, de Fracomina; sandalias, de Pedro del Hierro. Fotografía: Tomás de la Fuente.
M.G.: Cinco objetos que te definen.

I.B.: El sol, el mar, porque soy de Barcelona y tengo un tatuaje de unas olas. El pintalabios, porque siempre me suelen decir que tengo los labios bonitos y me gusta utilizarlo. Los animales, que me encantan. Y una tele. Ya no solo por mi profesión, sino porque no hay plan que me guste más que un buen Netflix & chill, pasar el día con una peli tranquila y buena comida.

M.G.: ¿Cuál es tu relación con el dinero?

I.B.: Soy bastante ahorradora. Pero me gusta gastarlo en viajes y en comida, sin lugar a dudas. No soy tanto de gastar el dinero en objetos, accesorios o ropa.

M.G.: ¿Cuál es la última sorpresa culinaria que te has llevado?

I.B.: Pues aquí, en Madrid, lo último que probé es el Wellington. Me gusta la buena comida. Sobre todo, la comida japonesa de todo tipo y pegarme un buen homenaje.

 

Ayudante de fotografía: Luis Iruela
Peluquería y maquillaje: Leo Pereira para Talents
Producción: Carlota Martín
 

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