Vídeo de la semana

El libro que te hará disfrutar de vivir sola de una vez por todas

En 1936, su libro 'El placer de vivir' se convirtió en un superventas. Marjorie Hillis, escritora para una revista de moda, convirtió la soltería en una decisión. Una con la que sentirse cómoda.

colvert mujer barba azul
Claudette Colbert, es decir, Nicole, con 'El placer de vivir sola' en 'La octava mujer de Barba Azul'.

Nicole de Loiselle necesita un pijama. Pero solo la parte de abajo. Quiere solo los pantalones. Michael Brandon busca solo una camisa. Lo que al final encuentran es el uno al otro. Él es millonario. Ella es la hija de un aristócrata aguado, atrincherado en la ‘suite’ de un hotel y convencido de que entre sus posesiones se encuentra la antigua bañera de un rey. Nicole y Michael se enamoran en la costa francesa y, entre volantes, gasas y tules, deciden casarse. Incluso si ella ha descubierto que está a punto de convertirse en la señora Brandon número ocho.

En La octava mujer de Barba Azul, una comedia de 1938, la cámara de Ernst Lubitsch y las palabras de Billy Wilder conducen por Europa y Nueva York a Gary Cooper y Claudette Colbert. La estética es impecable y el guion no tiene mácula. Un par de escenas, si fueran frescas y acabaran de grabarse, lograrían, no obstante, enarcar alguna ceja. Como entonces. Ver a un hombre abofetear el trasero de una mujer provoca siempre un respingo cerebral. Minutos antes, en una secuencia, la primera tras la luna de miel, Nicole pasea por una librería neoyorquina. Lleva un libro en la mano. Es un manual o una guía, una especie de ensayo personal. Se encierra con él en su habitación. Lo firma una tal Marjorie Hillis.

colbert placer libro hillis sola
Ed. Lince

Y Marjorie Hillis lo firmó. Más allá del plató y de las cámaras, su libro Live Alone And Like It se convirtió en un superventas. Corría el año 1936 y en su documento de identidad se revelaban sus 37. Hillis, escritora para una revista de moda, culta y educada, convirtió la soltería en una decisión. Aunque este libro, aclara en las primeras páginas, no es un alegato a favor de la soledad hogareña. Pero, en ocasiones, una tiene que vivir sola. Quizá porque está esperando a su próximo matrimonio. Tal vez porque sus padres se han hartado de ella. Pero tiene que hacerlo. Y debe convertir su casa en un sitio acogedor, amable y agradable. Debe poder querer estar allí. Las paredes no se le pueden caer encima los domingos por la tarde. Y el muro de carga del estado de ánimo es la actitud. Si te consideras una duquesa, escribe Willis, algunos se reirán de ti, pero los que sepan te tratarán como una duquesa. “Con esto en mente”, prosigue, “puedes deducir por ti misma exactamente en qué te convertirás con una imagen mental de ‘pobrecita de mí, sola en este mundo enorme y maligno’. No solo pronto estarás sola de verdad, sino que también te convertirás en un fastidio de persona”.

Y sola en casa se está bien. Hombre que si se está bien. No hay que limpiar la taza del fregadero hasta mañana. Pero esto es un salto a 1939. Marjorie Hillis se casó. Con Thomas H. Roulston. Lo más probable es que ella tampoco tuviera que fregar demasiadas tazas. Él era el propietario de casi un millar de supermercados del estado de Nueva York.

En 2018, la editorial Lince tradujo el libro de Hillis al castellano. Lo encuentras bajo el nombre de El placer de vivir sola. Para ver a Claudette Colbert jugársela a Cary Gooper solo tienes que buscar La octava mujer de Barba Azul en Filmin.

Charo Lagares

Charo Lagares

Iba para registradora y le dio por pensar que el dinero no daba la felicidad. Ahora quiere ser como Dorothy Parker. Solo ha conseguido sus ojeras.

Continúa leyendo