Así suena junio: The Japanese House es la británica que debería estar ya en tu 'playlist'

En 'Good at falling', Amber Bain, conocida como The Japanese House, convierte la obsesión en uno de los álbumes más brillantes del año. En el principal festival de España, las voces femeninas conquistan el escenario. Te adelantamos lo que viene a tu 'playlist' (y a tus pies) este mes.

D. R.

En los auriculares

Honestidad millennial

Quizá se deba al hecho de vivir en este país y estar acostumbrados a una industria musical a menudo mojigata y falta de referentes. Pero no deja de sorprender que una artista de 23 años como Amber Bain, que se presenta como The Japanese House, hable con la madurez de alguien veinte años mayor y cite sin atisbo de petulancia La República de Platón, acuse a su generación –esa que "puede leer literatura filosófica, pero nunca deja de pasar fotos en el teléfono"– de ser a la vez "tan inteligente y tan estúpida", o admita sin perder la sonrisa ciertos problemas con la bebida, "algo que no tengo resuelto: soy más feliz sin beber, pero una vez dentro me resulta muy difícil parar". Bain se crió en los alrededores de Londres con un padre ingeniero médico, "una especie de científico loco y la persona más inteligente que conozco", y una madre diseñadora de muebles. A los cuatro años le compuso una canción a una silla y con nueve tituló Teenage Life, otra en la que se atrevía a hablar de la angustia existencial de una adolescencia que todavía no había vivido. My Little Secret, sobre un flechazo en el colegio, llegó a los 11. "Desde donde recuerdo, creo que siempre he vivido enamorada u obsesionada con alguien", admite. Precisamente el amor, con las diferentes etapas de una relación y de la posterior ruptura con la que fue su pareja, la también música Marika Hackman, es el tema que recorre Good at Falling. Un primer álbum que es un excelente recetario de pop electrónico, compuesto con talento y arreglado y producido –ayudó un poco, pero poco, su amigo George Daniel, de la banda The 1975– con verdadera maestría. "No es tanto un disco de ruptura como un disco sobre mí misma", nos contaba en Madrid. "Escribirlo me ayudó, pero al mismo tiempo no. Es como ir a terapia, a esas sesiones de las que no sales en plan 'ah, qué alivio', sino que te sientes fatal. Pero creo que es saludable a largo plazo". Para nuestra fortuna, The Japanese House ha convertido esa terapia en uno de los discos más hermosos de la temporada.

Al aire libre

Península Work

 

Girl power en el Primavera Sound

Dos polémicas atraviesan este año el principal festival de música español. La de la paridad –el 52% de sus artistas son mujeres, una decisión inédita– es incomprensible: si no se entiende que son mujeres como Robyn, Janelle Monae, Christine and the Queens, Solange, Kate Tempest o Rosalía quienes están definiendo el presente del pop, no se ha entendido nada. Y respecto a la otra, la presencia de ese demonio mainstream encarnado en Miley Cyrus o J Balvin como teórico cebo para un público más joven, se debería saludar que las nuevas generaciones tengan menos prejuicios musicales. Por lo demás, sigue habiendo infinitas propuestas de las de siempre, con Courtney Barnett o Tame Impala a la cabeza. Y así, un año más, apocalípticos e integrados seguirán encontrando en el Parc del Fòrum su mejor patio de recreo. Del 30 de mayo al 1 de junio. 

En la punta de la lengua

D. R.

 

Cócteles sonoros

Los estudios de Radio Primavera Sound, inaugurada a finales del año pasado y con tres canales en emisión (uno de programación en español, otro en inglés y el tercero de música continua), se abren al público en horario de tarde y se completan con un pequeño club de baile y una coctelería. Un nuevo enclave fundamental en la geografía de la tarde-noche barcelonesa. Abaixadors, 10.      

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