Por qué Love Actually nos cambió la vida

14 años más tarde, por fin podremos saber qué pasó con los personajes de la comedia romántica que marcó a una generación. Aquel niño que aprendió a tocar la batería, el primer ministro que se marcó un "Cenicienta" o “EL” publicista que se declaró a Juliet (Keira Knightly) con carteles y villancicos.

Con motivo del Red Nose Day del pasado mes de marzo, todos los actores de la mítica película se reunieron para contarnos – en clave cómica- cómo le ha ido la vida a los personajes de Love Actually. Con tan solo unos segundos, el trailer de esta esperada segunda parte consiguió millones de reproducciones. Pero por fin ha llegado el ansiado momento de ver al completo el corto. La cadena estadounidense NBC estrenó 25 de mayo este red nose actually con motivo de la celebración del Red Nose Day que se celebra en Estados Unidos en esas fechas. 

Ha comenzado la cuenta atrás y, si por aquel entonces te preguntaste un millón de veces por qué el personaje de Keira Knightly no se quedó con Mark (interpretado por Andrew Linclon y por aquel entonces aún desconocido), puede que ahora sepas qué les ocurrió. Todo esto se lo debemos al Red Nose Day, una gala benéfica organizada por el Comic Relief y cuyos beneficos van destinados a organizaciones benéficas infantiles. En la edición de este año, el plato fuerte de la gala ha sido el estreno de este corto.

Pero, ¿por qué Love Actually es diferente a todas las comedias románticas? ¿Por qué aún a día de hoy, cada vez que aparece en la programación de una cadena, sus audiencias se disparan? ¿Por qué no podemos evitar cantar el All I want for Christmas con una sonrisa? ¿Por qué cada vez que llega la Navidad vemos gifs e imágenes de la escena de "To me you are perfect"? ¿Por qué ansiamos ver este nuevo corto? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?

 

1. Nos vemos reflejados en los momentos vergonzosos

 

Bailar una canción un tanto cuestionable en la intimidad de tu casa cuando creías que estabas solo, es algo que al 99,9% de los mortales les ha pasado en algún momento de su vida. Así que ver que el siempre irónico gentleman-mujeriego Hugh Grant, reconvertido en Primer Ministro británico, también lo hace, y encima al ritmo de las Pointer Sisters, ¡mucho mejor!

2. No hay un final feliz

Juliet vuelve a 'Love Actually'

Sí, eso de descubrir que tu pareja está en los primeros paso de una infidelidad es, por decirlo suavemente, un pelín incómodo y, claro, hacerse la loca y mirar para otro lado, no es algo que Emma Thompson fuera a hacer. Su historia es una de las más duras pero que rara vez queda inmortalizada por el cine. ¿Quién se atreve a hacer una película sobre una mujer que ha superado los 50 y que siente que ha comenzado a perder el atractivo físico?

Más allá de la reivindicación, la historia es tan real y común que duele. Incluso puede que te la saltes sestas escenas al ver Love Actually en la comodidad de tu sofá. Por supuesto, su final no es un final feliz y, aunque abierto en la primera entrega, tras la muerte de Alan Rickman (quien interpretaba al marido de Emma Thopson), nos aventuramos a decir que o habrá un "y vivieron felices y comienro perdices" para el matrimonio Thompson-Rickman .

Sin embargo aún nos quedan esperanzas. La historia de Sara (Laura Linney), la chica que deja de lado al amor de su vida para dedicarse a su hermano con problemas, tampoco acaba bien. Ese sabor agridulce puede que cambie un poco en esta "segunda" parte de Love Actually.

El otro que sufre por amor, eso sí, en silencio, es el ya citado publicista, enamorado en seceto de la novia de su mejor amigo. Un clásico que en Hollywood acabaría con un giro en el que se fugara con la chica, en el realista cine europeo, termina con un casto y elegante beso que deja las cosas claras, pero con magia.

3. 'LA' música

 

Evidentemente recopilar en una banda sonora a clásicos y maestros como los Beattles o los Bay City Rollers, con princesas de la canción Pop como Mariah Carey y aderezarlo todo con un poco de pop ochentero o música británica de aquel momento como las Sugababes o la desaparecida Amy Winehouse es un rotundo acierto. 

Aunque no tengamos en nuestro poder cifras, seguro que el número de ventas del álbum de Love Actually es similar al del recopilatorio navideño de Michael Bublé.

4. Tiene "un poco" de magia

Love actually nos sigue encantando

Aunque aquí el cuento de Disney no encaja demasiado, magia hay, porque no olvidemos que Love Actually une dos conceptos claves de la magia: el amor y la Navidad. Mágico es que el presidente de los Estados Unidos se te insinúe pero que el Primer Ministro sea capaz de crear un conflicto internacional para dejar claro que con su chica no se mete nadie. También es magia que un niño haga locuras como aprender a tocar la batería en un tiempo récord y que se salte los controles de policía del aeropuerto sólo para declararse a la chica que le gusta.

Pero la mayor de todas las magias es conseguir que un gentleman con flema como el maestro Colin Firth aprenda portugués y le pida matrimonio a una auténtica desconocida porque sintió que "ella" era especial. 

5. Porque sí

En fin, igual que en esta nueva entrega, el comienzo de Love Actually enuncia una frase que es cierta, tan cierta que se convierte en algo a lo que no le prestamos atención a menudo. Una cosa de esas que vemos todos los días pero que damos por hecho y que no valoramos hasta que lo perdemos. "El amor está en todas partes". Entre amigos, entre familiares, entre parejas, entre rivales... A diferencia del edulcorado y pro-finales felices cine americano, el cine British muestra las realidades, a veces crueles, que protagonizan nuestras vidas. 

 

La joven historia de amor

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS