La chick-list: las noticias que necesitas conocer para ser la chica lista de la cena

Todo lo que no necesitas saber, pero deberías. 'Chick', de chica. Y un poco, de 'check'. 'List', de lista, la que relaciona, enumera y ordena. Y de inteligente, otro poco también. Chica lista con su lista llena de 'checks'.

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Las partes más importantes de una fiesta son los invitados, la comida, la bebida y la despedida. De que la música se desvanezca encargan los tres primeros. Con la combinación correcta, el golpe de estado auditivo está garantizado. La salida, por su parte, ha de ser rápida y discreta, el traje de lino de los gestos sociales. Debe producirse en una toma de aliento, cuando el espíritu aún está alto, pero ya se descuelga de la cumbre. En las cenas, sin embargo, la importancia se desvía. La clausura llega para todos con el postre. O con el café. O con la copa. El tiempo se puede vallar. Dentro se quedan la comida, la música y la conversación, las anécdotas, la carcajada que estalla o el revés que golpea tras el silencio a la mesa cuando solo uno habla. Tenemos el material con el que armar las tuyas. Hemos recorrido las avenidas y los callejones de internet para que en tu próxima cena lo único que pueda salir mal sea la fecha de caducidad del hummus [con crudités]. He aquí tu avituallamiento oral.

En una galaxia muy muy lejana 

Allí parece en ocasiones que vive Kanye West. Pero allí quiere mandar Kanye West a vivir a las personas sin hogar. Así, así. El rapero ya tiene listas las maquetas para las casas prefabricadas que pretender destinar a familias de bajos ingresos o, a secas, sin techo. Se ha inspirado, ha reconocido en una entrevista para la edición estadounidense de la revista Forbes, en Tatooine, el planeta ficticio que vivían Luke y Anakin Skywalker en la saga Star Wars. Aunque las imágenes aún no se han hecho públicas (un miembro del equipo de Yeezy las publicó en Instagram y, a continuación, borró), West ha adelantado que cada una de las construcciones contará con un patio de luces.

El 'tory' Boris Johnson. Getty.
Vestirse por los pies

Como el potencial nuevo ministro de Reino Unido. Boris Johnson, aspirante a líder de los tories, que se ha paseado por los titulares de los tabloides británicos por culpa de sus calcetines. Según The Sun (y las fechas de las imágenes), Johnson ha vestido el mismo par durante tres días seguidos. El diario incluso ha consultado a psicólogos para averiguar qué rasgos de la personalidad duermen en la repetición consecutiva de calcetines con la cara bordada del rey asirio Ashurbanipal. Respuesta: desaliño. Comienzan a ser de cemento fresco las noticias. Comienza a ser verano.

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Clases de adultez

 Quizá Johnson no habría acabado en los titulares por culpa de unos calcetines si hubiera recibido las clases que el gobierno de su propio partido acaba de proponer. A partir de septiembre, ha anunciado el secretario de Educación británico Damian Hinds, todos los colegios podrán ofrecer una asignatura de adultez a los alumnos de bachillerato. Los estudiantes aprenderán la frecuencia con la que deben cambiar las sábanas, cómo se debe hacer la compra y cuál es el criterio para elaborar un menú completo. En algunos colegios las lecciones, de carácter optativo, ya se impartían. La iniciativa ha recibido críticas: dicen, recoge el Daily Mail, que masticar los pasos hacia la vida adulta capa el instinto de supervivencia.

Se ha equivocado, señor, aquí no es

Este spray es un atajo hacia la decepción. Pese a ser un flagrante siamés de Moët & Chandon, su uso es el del la pulverización de agua. El bote, con un precio de 11,98 euros, ha sido ideado para que estilistas y peluqueros humedezcan la melena que tengan entre manos. Internet y el milenialismo del good-vibes-only ya lo han reoptimizado. Si en el bote dice rosé, ellos (ellas) dispararán rosé. Es una medida responsable. El azúcar del rosado se secará sobre la piel y los mosquitos tigre saldrán de caza. Las teorías de Darwin no pueden coger polvo.

Charo Lagares

Charo Lagares

Iba para registradora y le dio por pensar que el dinero no daba la felicidad. Ahora quiere ser como Dorothy Parker. Solo ha conseguido sus ojeras.

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