Consejos para conducir en invierno

Llega el frío y con él cambia la situación de nuestras carreteras. Desde el RACE nos ofrecen una serie de consejos para mejorar la conducción y que nuestras escapadas en invierno sean más seguras.

Parece que 2021 empieza fuerte en cuanto a la climatología. Con el frío y los temporales llega, lamentablemente, un aumento de accidentes de tráfico. En invierno la gente se mueve menos, los desplazamientos en coche se reducen y todo haría pensar que las víctimas también descienden, pero no es así. Según un estudio realizado por la DGT, el 31% de los fallecidos corresponden a este periodo del año y es que la peligrosidad aumenta con elementos como la niebla, el viento fuerte, las heladas y el granizo. La lluvia, que se da en otras temporadas, es la situación climatológica que más incidencia negativa tiene en la siniestralidad. Lejos de lo que podríamos creer, los temporales más exagerados no son los peores. La llovizna afecta a la adherencia de los neumáticos y, al no ser tan notable, nos relajamos al volante. En resumen, con la llegada de las heladas nos ponemos alerta y el RACE (Real Automóvil Club Español) nos ofrece una serie de consejos para mejorar nuestra conducción en invierno.

Las primeras nevadas se han dejado ver y muchos afortunados pueden dirigirse a las estaciones de esquí más cercanas pero, ¿Necesito saber algo antes de ponerme en marcha? Lo primero, y más importante, será tener el coche a punto para el frío y para cualquier escapada. Las temperaturas bajas modifican algunos aspectos del funcionamiento mecánico, como por ejemplo los fluidos, y tendremos que estar muy pendiente de ellos. El líquido anticongelante es esencial para que el motor aguante el frío sin problemas. El limpiaparabrisas puede ser específico para la estación, ideal si vas a pasar una temporada en zona de montaña donde la lluvia o el efecto spray de los coches que van delante nos ensucian constantemente el parabrisas.

conducir en invierno
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Los primeros problemas

Cuando llega el invierno las baterías sufren mucho. Primero por su utilización, que es más exigente al tener encendida la calefacción o climatización. Luego está la reducción drástica de su capacidad, algo que sucede si dejamos el vehículo parado mucho tiempo y que puede llegar a dejarnos tirados en el momento menos esperado. Esta situación, que seguro os ha sucedido en algún momento, es más habitual con temperaturas bajas y por ello es recomendable dejar el coche a resguardo. Si no tenemos esa opción, podemos cubrir el vano motor con una manta e intentaremos limpiar los bornes previamente, para que la electricidad fluya correctamente desde el primer momento. Esta acción puede llevarse a cabo con bicarbonato y agua.

Otro topicazo es el momento en el que se empañan los cristales del coche, buscas el botón para solucionarlo y... ¡Sorpresa! No funciona. Es una situación habitual y bastante peligrosa, dado que reduce drásticamente nuestra visibilidad. El consejo del RACE es mantener los filtros limpios y revisados. Como también nos recomienda poner nuestra atención sobre los frenos y la dirección, algo que deberá hacer un profesional.

Los neumáticos de invierno son obligatorios en un gran número de países europeos. Más allá de la obligatoriedad, que en España no existe, deberíamos preocuparnos por el único elemento que nos une a la calzada y que debe estar en condiciones. Si prefieres no acometer con esa inversión, no puedes lanzarte a la carretera en invierno sin las debidas cadenas en el maletero. Existen modelos tradicionales o las textiles, que son más modernas y fáciles de calzar para el gran público.

conducción invierno
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De escapada en invierno

Ya tenemos todo listo y el plan está a la vuelta de la esquina. Sin embargo, el RACE nos recuerda que la carretera puede convertirse en nuestro hogar durante largas horas. Algo que ya hemos vivido con retenciones kilométricas debidas a los temporales. Por ese motivo, no está de más cargar a tope el depósito de combustible, llevar ropa de abrigo a mano, una linterna y la comida necesaria para superar unas horas de encierro. Una vez estamos sobre el asfalto, los consejos del RACE se pueden resumir en anticipación, reducción de la velocidad y descanso.

Las situaciones climáticas adversas reducen la capacidad de adherencia del vehículo, ya sea por lluvia, niebla, hielo o nieve. En esos casos, lo primero es aumentar la distancia de seguridad por si tenemos que frenar y los neumáticos no responden tan rápido como esperamos. Además, al reducir la velocidad también aumentamos esa distancia necesaria para frenar y, a la hora de arrancar, nos recomiendan hacerlo en segunda. El confort es importante y nos ayudará a estar atentos y pendientes de todo. Por eso, la  temperatura interior debe rondar los 21 grados, si fuera mayor nos generaría somnolencia. Pese a estar conscientes y con todas nuestras capacidades, el RACE nos aconseja parar más a menudo por la fatiga y la tensión que produce conducir en entornos poco afables.

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