DS, una marca entregada al diseño

DS cuida sobremanera el diseño de sus coches, una característica que cumple desde el nacimiento del primer Citroën DS a mediados del siglo pasado.

DS es una firma que se entrega al diseño, que otorga un peso estructural a la estética de sus vehículos. Siempre buscando la mayor practicidad y dar al conductor un espacio de calidad, con materiales selectos y la última tecnología, las formas de sus vehículos se llevan un gran protagonismo en el proceso de desarrollo. Y siempre ha sido así, tanto en la actualidad, que es una marca independiente, como durante toda su historia ligada a Citroën.

La historia se remonta al año 1938, cuando el autor del Citroën Traction Avant, y mano indispensable en el proceso de diseño del 2CV, Flaminio Bertoni, recogió el encargo de imaginar las formas del DS. En un principio, la marca francesa quería que Bertoni creara el rediseño del popular Traction Avant, lo que suponía poner palos en las ruedas a su creatividad. Sin embargo, poco antes de arrancar la Segunda Guerra Mundial, en 1939, la compañía le trasladó al diseñador de automóviles que se liberara del Traction Avant, que su nueva misión era dibujar un “Coche de Gran Difusión”, cuyo nombre de código durante su desarrollo fue VGD. Iba a nacer el primer DS.

Así se hizo el primer DS

DS
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Bertoni no dudó en lanzarse a por el reto y empezó a imaginar qué elementos debían definir su próxima creación. El diseñador, escultor antes que dibujante, trabajaba creando reproducciones de lo que imaginaba. Para el DS, se inspiró en la forma de la gota de agua, la forma, según el ingeniero André Lefebvre, “que el líquido adopta para atravesar el aire”, es decir, la más aerodinámica encontrada en la naturaleza. Este proceso arrancó justo antes de la segunda gran guerra, pero no terminaría hasta muchos años después. Pasarían décadas hasta la llegada del Citroën DS19.

El agua y la vida bajo la misma fueron inspiraciones recurrentes para Bertoni, que finalmente creó un vehículo de casi seis metros de largo listo para ser presentado. Citroën, lógicamente, se interpuso con su diseño alegando que esa longitud era excesiva para adaptarse a las carreteras y aparcamientos franceses de la época. De hecho, en la actualidad seguiría siendo un coche más largo que la mayoría. Así fue como el diseñador tuvo que arreglar en unos meses el trabajo de dos décadas. Era 1954 y Bertoni se vio acortando su coche reduciendo el voladizo trasero y matizando ciertas características del coche. Misión cumplida, el DS19 estaba listo y Bertoni solo lamentaba, humorísticamente, que su diseño hubiera sido “arruinado” por tener que ponerle ruedas.

Una historia de éxito

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A partir de los años 60, Bertoni se dedicó a evolucionar el Citroën DS y actualizarlo. Era un apasionado del diseño y una de las características clásicas más importantes del coche nacería de un arrebato sufrido un sábado por la mañana, cuando agarró un morro completo del DS y, con martillo, plastilina y plexiglass, destruyó y reimaginó el capó, el paragolpes y su diseño frontal para crear el morro de tiburón, un elemento característico de DS en todos sus coches fabricados desde 1967. Aunque no en el capó, el DS 3 Crossback, un elegante SUV compacto moderno, incluye un guiño al tiburón con la forma de una aleta en el pilar B.

Bertoni moriría en 1964 tras encontrarse indispuesto en una reunión de amigos. Robert Opron, uno de sus asistentes, sería el encargado de seguir su legado imaginando los futuros DS y futuros coches de la marca de los dos chevrones. Suyos son clásicos como el AMI8, el el GS o el CX, entre otros. En 1970, Opron, acompañado por otros diseñadores como Henri Dargent, se embarcó en la misión de crear un nuevo DS. Preguntado por cómo debía ser, Battista “Pinin” Farina, uno de los diseñadores más prestigiosos del mundo, dijo que “no se podía mejorar aquello que ya era perfecto”. Siguiendo sus consejos, la forma del DS apenas varió, quedando mucho de lo que Bertoni esculpió en su día.

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