El sonido de los eléctricos, según Renault

La firma del rombo busca crear un sonido para sus eléctricos que no solo alerte a los viandantes, sino que sea agradable e identificativo.

Los cambios son interesantes, aterradores. Generan incertidumbre y miedos, emoción y adrenalina. Afrontarlos es salir de la zona de confort y aprender. La vida es un proceso constante de cambios. Saberlos afrontar y adaptarse es la receta para ser feliz y disfrutar. A nivel personal es muy interesante analizar estos cambios, también más sencillo pasar por ellos. A nivel de sociedad, sin embargo, es más complicado. Máxime si este cambio incluye en la receta miles de millones de euros, presiones, intereses y un cambio estructural no solo en un producto, pasando de los coches de combustión a los eléctricos, sino también en la forma de comportarse de la gente.

Un coche eléctrico necesita planificar el viaje, necesita de nuevas infraestructuras, de una nueva forma de encarar la conducción para hacerla más eficiente. Supone renunciar al motor, al sonido, a la acción mecánica, supone apostar por la eficiencia, pero también invertir más por un vehículo, adaptar la instalación eléctrica de nuestra casa, si tenemos sitio para instalar un cargador. Los beneficios son claros: ahorro si se carga en casa, una conducción más suave y cómoda, cero emisiones y silenciosa. No obstante, ese silencio ha supuesto un problema, pues mucha gente confía en el sentido equivocado antes de cruzar la carretera. Personas que por obligación solo pueden guiarse por el sonido aparte, la ausencia de ruido ha generado controversia, ya que los atropellos con coches eléctricos o híbridos han subido.

Nuevo objetivo: hacer ruido

Renault
Renault

Ante esta polémica ya es obligatorio que los coches eléctricos o híbridos enchufables que circulen en modo 100% eléctrico emitan un sonido a velocidades bajas, hasta que la rodadura empieza a hacer su propio sonido, para alertar a los viandantes antes de cruzar el paso de cebra. Las marcas se han encontrado con esta nueva misión que va en contra de la filosofía de la conducción eléctrica, pero que parece que es un mal necesario. Con esto en mente, algunas marcas, como Renault, han visto en su nueva misión una oportunidad.

Renault ha visto la oportunidad de, con este sonido, crear una nueva firma, acústica en este caso, que distinga a sus coches. La firma del rombo explica que el objetivo es crear un ruido sutil y agradable, pero también efectivo. La compañía francesa concreta que para desarrollar este sonido se pasa por distintas etapas, primero la de entender las necesidades técnicas y ergonómicas del mismo y la traducción de estas ideas y voluntades en un sonido real mediante instrumentos, grabándolos para conseguir su objetivo.

Renault trabaja junto al Icram, el Instituto de Investigación y Coordinación Acústica/Música (Icram), para desarrollar su sonido. La automovilística tras investigar, ha conseguido entender que los acordes mayores transmiten tranquilidad, mientras que los contrarios sugieren tensión. Combinarlos puede ser la clave. La marca entiende también que hay que conseguir un sonido que, al escucharse, grite ‘Renault’, es decir, que sea identitario. Es una misión complicada que ya han experimentado con coches como el Mégane E-Tech Electric y el R5 Prototype y que seguirán trabajando para los futuros coches electrificados que llegarán en el futuro.

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