Jeep Wrangler 4xe, más todoterreno que nunca

El Wrangler 4xe se aprovecha de la electrificación para convertirse en un coche para todo, tanto para la ciudad, como para la montaña, así como para escapadas largas.

Las necesidades de los compradores de coches cambian con el tiempo. Si una vez lo importante era, sobre todo, un precio de lo más accesible para poder adquirir uno, ahora han tomado relevancia el diseño, la seguridad y la sostenibilidad. Además, no vale solo con una cosa, cuanto más completo sea el coche en todos los aspectos, mejor. Ante esta situación, hay un tipo de coches que se han erigido como la solución perfecta en la actualidad: los híbridos enchufables. En su mayoría, incorporan lo último en tecnología y pocos son más eficientes que ellos. El diseño depende de los gustos de cada uno. El Jeep Wrangler, uno de los todoterrenos más populares del mundo, se electrifica para entrar en esta liga, la de los coches extraordinarios.

El Jeep Wrangler 4xe, como ha sido bautizado, mantiene la esencia que lo ha convertido en un mito, hablamos de un diseño rudo, imponente y robusto. Las formas cuadradas y unos grandes neumáticos marcan la diferencia respecto a sus rivales. En su interior sigue la misma filosofía, aunque ha conseguido incorporar la tecnología de conectividad más avanzada en su habitáculo a partir de una pantalla de 8,4 pulgadas táctil y de forma cuadrada. Los cambios de diseño respecto a las variantes de combustión son más bien escasos, aunque los hay, pero se convierte en un coche versátil gracias a la electrificación.

Imponente

Jeep
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El Wrangler sigue siendo ese coche enorme, que precisa de ponerse incluso de puntillas para entrar en su habitáculo. Por fuera mantiene la filosofía estética de la presente generación del coche, aunque añade detalles en color azul eléctrico en los logotipos Jeep, 4xe, Trail Rated y Wrangler Unlimited, así como elementos como un vinilo negro con el logotipo 4xe en el capó del acabado Rubicon y nuevos diseños de llantas exclusivos para los neumáticos.

En el interior, los cambios pasan por el cuadro de instrumentos, que sigue siendo analógico, aunque una pantalla en el centro dispone toda la información necesaria para la marcha. El velocímetro queda reservado para la pantalla, dejando uno de los relojes analógicos para la gestión de la energía eléctrica. Asimismo, se dispone ahora la información del estado de la carga de la batería. Llegan también detalles azules eléctricos, como las costuras de contraste del Rubicon, y unas luces LED que se encienden al enchufarlo a una toma de carga para que muestra el nivel de carga.

Un coche más versátil

Jeep
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El problema del Wrangler siempre ha sido su uso fuera de terrenos complicados, quedando como una mala opción para pasearse por la ciudad. Todo esto queda ahora solucionado con la introducción de la electrificación. Su motor, de 380 CV en total sumando la potencia eléctrica, puede circular en modo 100% eléctrico durante más de 45 kilómetros, con lo que el Wrangler se convierte en un coche cero emisiones que, además, gana en comodidad y suavidad dentro de la ciudad. Sigue ofreciendo 533 litros de capacidad en su maletero pese a la introducción de la batería, por lo que puede alojar el equipaje de todos sus pasajeros sin problemas.

En la montaña, o en caminos complicados, la capacidad offroad del Wrangler se mantiene. Conserva todos los componentes que lo convierten en un coche ideal para domar los terrenos más hostiles, por lo que es un gran vehículo para realizar cualquier plan. Su precio parte desde los 68.900 euros del Wrangler Sahara 4xe, apenas 3.400 euros más que su equivalente de combustión, un pequeño sobreprecio que se verá compensado con el ahorro en combustible, su consumo cae hasta los 3,5 litros.

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