¿Llevas a tu mascota en el coche? Atenta a lo que debes hacer y lo que no

Cuando tu perro o gato se convierte en un miembro más de la familia, es importante seguir una serie de obligaciones y consejos para que su viaje sea igual de confortable y seguro que el tuyo. Siempre utilizar un sistema de retención homologado y nunca dejarlos solos, son algunos ejemplos. ¡Toma nota!

Las mascotas llenan nuestros días de compañía, humor, pelos e igual algún que otro destrozo, pero ya se han convertido, en la mayoría de los casos, en un miembro más de la familia. Y bien sea como costumbre o simplemente para ir al veterinario o un trayecto puntual, las subimos al coche. Ahí es cuando debemos tener la máxima precaución de que viajen de la manera más segura posible. Por ti y por ellas. 

Viajar con perros o gatos es lo más frecuente, pero también hay otros tipos de animales de compañía como roedores o pájaros. De hecho, la Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos para Animales de Compañía (ANFAAC) estima que en España hay más de 13 millones de mascotas que viven en el 49,3% de las familias españolas. Así que todas esas dudas que surgen siempre, o ahora mismo, sobre cómo es la forma correcta de transportarlos, o cual es la mejor protección para mi perro... A continuación os las resolvemos todas.

En primer lugar, la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial (BOE 31/10/2015), en su Título II sobre "Normas de comportamiento en la circulación", recoge:

El conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía. A estos efectos, deberá cuidar especialmente de mantener la posición adecuada y que la mantengan el resto de los pasajeros, y la adecuada colocación de los objetos o animales transportados para que no haya interferencias entre el conductor y cualquiera de ellos.

Ante esto, y según un estudio elaborado por el Real Automóvil Club de España junto con la Dirección General de Tráfico (DGT) que asegura que el 82% de los animales de compañía viaja en turismo, significa que ir con el perro suelto en el coche puede suponer un riesgo para la seguridad de todos los que van en el coche. Específicamente, puede distraerte, interferir en cómo conduces al colocarse en tu regazo o corretear por los asientos, por ejemplo; o si va con la cabeza asomando por la ventana, se puede caer o incluso sufrir un accidente, él y a otros.

Por lo tanto, te guiamos, con la ayuda de las directrices del RACE, para elegir un sistema de retención -que haya demostrado su eficacia mediante ensayos de choque o que están homologados mediante normas europeas- apropiado en función de la talla o peso del animal. En primer lugar se encuentran los arneses, recomendados especialmente para perros, pero no demasiado grandes ya que tendrías que sujetarlo con el cinturón de seguridad o los dispositivos Isofix. Por ello, para animales de gran tamaño, es mejor la rejilla divisoria del maletero. Incluso las que van montadas desde el techo del coche al suelo del maletero son las más seguras. Y si no, siempre nos quedará el transportín, el preferido por todos. Para pequeñas mascotas, debe ir en el interior del coche sobre el suelo siempre detrás de los asientos delanteros, y si es un perro grande tiene que ir en el maletero, lo más cerca posible del respaldo y en posición transversal respecto a la dirección de la marcha.

Consejos útiles para viajar con tu mascota

Mascota en el coche
Foto: depositphotos

No a todos los animales les gusta viajar en el coche por muy corto que sea el trayecto, pone bastantes impedimentos para entrar en el mencionado transportín o incluso remolonean a la hora de colocarles su sujeción. ¡Te ayudamos!

Lo mejor será acostumbrarla desde lo más pronto posible, aunque nuestro viaje con ella vaya a ser esporádico, salir a menudo para que no lo vea como algo extraño. Incluso si le damos premios y caricias que refuercen la buena conducta, lo tendremos comiendo de nuestra mano, nunca mejor dicho. Aunque si tu mascota es de las que se marea y nunca te permite ir en el coche tranquila, el veterinario te aconsejará algún tranquilizante o medicamento.

Al igual que tu, los animales también se cansan en los viajes largos y más si van en un habitáculo muy estrecho o con pocas facilidades para moverse. Así que es muy importante que paremos y les demos un buen paseo (les dejemos correr si hay un área de descanso habilitada), beber y comer cada dos horas. No supondrá un esfuerzo demasiado grande ya que es el mismo tiempo en el que nosotros también debemos pararnos para descansar, tomarnos un café o repostar.

Eso sí, ten mucho cuidado con el "voy a tomarme un café, no tardo nada", por ejemplo, porque dejar a un animal dentro del coche parado si hace sol o calor puede ser fatal. Si el habitáculo alcanza una temperatura de 40 grados, tu perro podría sufrir mareos y pérdida de conciencia. Ten en tener en cuenta que no refrigeran el cuerpo como las personas y el interior del vehículo siempre se calienta rápidamente aunque a nosotros no nos lo parezca. De hecho, nuestro último consejo es que si no quieres llevarte ninguna sorpresa, es mejor incluir a tu animal de compañía en el seguro.

Continúa leyendo