Toyota Yaris Cross, el utilitario que quería ser SUV

Toyota consigue, con el Yaris Cross, una versión de su atractivo utilitario capaz de contentar a cualquier comprador, desde el que quiere espacio, hasta el que busca un coche bonito y versátil.

Toyota ha encontrado, con la cuarta generación del Yaris, el coche total. Un vehículo con un gran diseño, cualidades y características que encajan en casi cualquier perfil de comprador. No es extraño, entonces, que el utilitario japonés se haya alzado con el prestigioso galardón Car of the Year 2021, que premia al mejor coche lanzado en Europa durante el último año, ganando por delante de coches como el Cupra Formentor o el Fiat 500. Su jurado valoró una propuesta equilibrada entre dinamismo, diseño, practicidad y eficiencia, pero Toyota quiere más, siempre quiere más, y con el Yaris Cross completa una gama de ensueño.

Tras presentarse la cuarta generación del utilitario, las intenciones de Toyota eran previsibles. Habían creado un coche moderno, de líneas atractivas, con un interior digitalizado conformado a partir de materiales de calidad, con un tamaño contenido que le hacía perfecto para dominar la ciudad, pero con niveles de eficiencia y, lo que es más importante, una habitabilidad destacable para su tamaño que también le hacían aptos para cubrir largas distancias. Con el Yaris asentado en el mercado llegó entonces el GR Yaris, toda una declaración de intenciones. De apariencia extrema, el pequeño alcanzaba los 261 CV en esta versión deportiva con tecnología de competición. Toyota cubría así los espectros del mercado más habituales, el de los compactos y el de los deportivos. Faltaba algo.

Paso al Yaris Cross

YARIS
Toyota

Faltaba el segmento SUV, ese tipo de vehículos que han arrasado con todo y que ha convencido al grueso de los compradores de coches. La base era buena, solo había que hacerlo y Toyota se ha sacado de debajo de las mangas un todocamino compacto de aspecto tan elegante, como deportivo y robusto, tracción a las cuatro ruedas para los conductores más aventureros y un mayor tamaño para hacer crecer el maletero y el espacio interior. Es todo lo que necesitaba para convertirse en uno de los pesos pesados del mercado.

Aunque no hay excesivos cambios estéticos, su presencia es más sobria, más elegante y robusta. Esto lo ha conseguido Toyota con las protecciones que ahora rodean al vehículo por encima de los pasos de rueda, los laterales, la zaga y el frontal. Mantiene ese aire juvenil, algo gamberro del Yaris estándar, pero se prepara para dominar los terrenos más complicados. Al mismo tiempo, mantiene su propuesta interior para ofrecer un habitáculo completamente digitalizado, adaptado para la conexión de los teléfonos móviles más comunes, y de calidad, con materiales agradables al tacto.

Para ir al fin del mundo

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Toyota

El Yaris Cross se convierte en una gran opción para aquellos a los que les gusta escaparse, sea con la pareja o con sus amigos a cualquier lugar. Mantiene el motor híbrido de 116 CV, con lo que tendrá la etiqueta ‘ECO’, que le permite esquivar las restricciones de la ciudad y cubrir largas distancias con un consumo que rodea los cinco litros. Al mismo tiempo, su incremento de tamaño, pasa a medir 4,18 metros, le permite alojar más cómodamente a sus pasajeros, al tiempo que alcanza los 400 litros de maletero, con lo que podrá cargar con el equipaje de todos los ocupantes. No obstante, esa longitud es ideal también para surcar las abarrotadas carreteras urbanas y encontrar aparcamiento con facilidad. Es un coche muy versátil.

El Yaris Cross llegará a finales de este año al mercado, y lo hará con dos variantes, una con tracción total inteligente AWD-i y otra con tracción a las dos ruedas delanteras, más asequible y con más maletero, pero menos capaz fuera del asfalto. Como es habitual en la marca, la seguridad sigue siendo, además, un pilar fundamental del vehículo gracias al Toyota Safety Sense, que agrupa las principales funciones de seguridad activa como el control de crucero adaptativo inteligente, el reconocimiento de señales o el detector de ángulo muerto, entre otros.

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