5 razones para visitar Menorca durante el invierno

Conocida como la “isla de los vientos”, Menorca es famosa por sus playas y calas de gran belleza que la convierten en un paraíso natural, pero tiene mucho más que ofrecer.

5 razones para visitar Menorca durante el invierno

Menorca es famosa por sus playas y calas, pero tiene mucho más que ofrecer. Rutas de senderismo, yacimientos arqueológicos, el Camí de Cavalls, son algunos de sus secretos mejor guardados. Un destino it para los globetrotters que buscan nuevas actividades para disfrutar de la isla de una manera diferente.

1. Los Palacetes de la Ciudadela, una visita al pasado. El casco antiguo de la isla mantiene el estilo medieval con suelos adoquinados, tiendas de artesanía, casas señoriales… Pasear por el puerto hasta el Castillo de San Nicolás, ver la catedral de Menorca, hacer un alto en el camino para tomar un tentempié en la Plaza de Ses Voltes o disfrutar del Museo Municipal, son algunas de las cosas que se pueden hacer en la Ciutadella.

2. Una jornada marítima en el Puerto de Mahón. El puerto natural más grande de Europa, unos 5 kilómetros entre los que perderse en un mar de terrazas, tiendas de artesanía y palmeras, mientras se recorre el paseo marítimo con la suave brisa, observando las islas que salpican a lo lejos las aguas del muelle. Como la del Rei, a la que llaman “Bloody island” por haber albergado un hospital inglés hasta hace poco.

3. Una delicia para los sentidos, la Gastronomía. Dos principales estrellas de la tradición gastronómica de Mallorca: el queso de Mahón y la pomada menorquina. El queso de Mahón, una delicia de la que ya hablaban los árabes en un documento del siglo X. Cuenta con denominación de origen y su forma cuadrada se presenta en distintas formas de curación, desde el más suave hasta el más curado. Una delicia ideal para acompañar con una pomada. Desde hace casi un siglo se sigue produciendo este aguardiente siguiendo los métodos tradicionales. Una auténtica delicia para los sentidos.

4. El legado Talayótico. Prueba evidente de que esta isla ya era objeto de deseo desde tiempos lejanos. Las misteriosas taulas que se remontan a la cultura talayótica (1300 a.C). Gigantes mesas de piedra en forma de T, talayots, torres y navetas de enterramientos. Un auténtico museo al aire libre que será una ruta imprescindible que visitar en Menorca junto con el mayor poblado de todas las Baleares, Son Catlar.

5. Cami de Cavalls. Una ruta de senderismo por el Camino de los Caballos, un centenario y sorprendente sendero de 185 km, que serpentea frente al mar y que regala las mejores fotos de la naturaleza. Para disfrutar de una experiencia completa se puede recorrer a caballo, a pie o en bici, una aventura ideal para perderse entre la flora y fauna de la isla con más encanto del Mediterráneo. 

¿Y dónde hospedarse? Hay ocasiones en las que es necesario desconectar y darse un capricho, dejar a los niños en casa y viajar en pareja. ¿Un hotel de diseño vanguardista adults only? Barceló Hamilton Menorca, un oasis en primera línea de la Bahía Mahón, donde descansar tras las largas jornadas de aventura por la isla.

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