Tu ruta por las nuevas estrellas Michelin

Ayer se presentó la Guía Michelin 2016, y aquí te contamos cuáles son los nuevos y "estrellados" destinos gastronómicos que no te puedes perder.

Manuel Domínguez

Hoy unos cuantos teléfonos de restaurantes echan humo. Que no te extrañe si llamas a alguno de ellos y no deja de comunicar. Ayer se presentó en Santiago de Compostela la edición 2016 de la Guía Michelin España y Portugal, y los grandes protagonistas, esos que a estas horas probablemente ya no tengan sitio para las próximas semanas o meses, fueron los nuevos locales que consiguen una estrella y los que acceden a la segunda. Porque en el Olimpo de la restauración, según lo fija este libro rojo del buen comer –los todopoderosos tres estrellas–, no hubo ninguna novedad. Siguen los ocho que las ostentaban el año pasado, es decir, Akelarre, Arzak, Azurmendi, El Celler de Can Roca, DiverXO, Martín Berasategui, Quique Dacosta y Sant Pau.   

Así que, si lo tuyo es recorrer nuestra geografía haciendo parada en restaurantes reconocidos por la guía francesa, a la lista con la que estuvieras trabajando vas a tener que añadir un nuevo puñado de destinos con una estrella. Y a la hora de planear tu ruta, deberías empezar por el sur. Tres de los debutantes están en la provincia de Málaga, lo que confirma a la Costa del Sol como uno de los destinos foodie al alza. Son Messina, en Marbella; Sollo, en Fuengirola, y Kabuki Raw, la embajada que el grupo Kabuki, líder en cocina nipona, tiene en el resort de lujo Finca Cortesín, en Casares. Hay otro nuevo miembro andaluz en la lista: el Acanthum de Huelva, en el que Xanty Elías pone al día recetas tradicionales alimentadas por la rica despensa onubense.

Zaranda

Las dos superpotencias de la gastronomía ibérica, Cataluña y País Vasco, cuentan también con nuevos miembros en la lista. La primera suma cuatro, Disfrutar y Hoja Santa –el mexicano de Albert Adrià– en la Ciudad Condal, Tresmacarrons en el Masnou (Barcelona) y Emporium en Castelló d'Empúries (Girona), mientras Euskadi añade uno: el Zarate de Bilbao. A la capital, Madrid, le toca otro: Lúa adquiere –por fin, en opinión de muchos gastrónomos admiradores del proyecto de cocina gallega de Manuel Domínguez (en la foto)– su primera estrella Michelin. En tierras castellanas se suman Villena (Segovia) y El ermitaño (Benavente, Zamora), cuyo equipo fue el más efusivo a la hora de celebrar la recuperación de una distinción de la que ya habían disfrutado en el pasado. Un caso parecido a Casa Marcelo, el restaurante santiagués que ayer fue la única novedad de la comunidad que acogía la ceremonia, y que ahora vuelve a disfrutar de estrella. Un avión van a tener que coger muchos para disfrutar del último de los nuevos locales con una estrella y el más alejado, El Rincón de Juan Carlos, que está en Los Gigantes (Tenerife).

Pero los más laureados de la noche fueron sin duda los dos locales que suman su segunda estrella: Coque, el restaurante de Mario Sandoval en Humanes de Madrid, y Zaranda, la propuesta de Fernando Pérez Arellano en Es Capdellà (Mallorca). Ambos consiguieron unas distinciones muy esperadas, como también lo eran otras (la eterna aspiración de Mugaritz a la tercera estrella, la rumoreada segunda para Pepe Solla, que jugaba en casa) que no llegaron a materializarse. Alegrías y anhelos, abrazos y alguna fugaz mirada aviesa, se cruzaron en una ceremonia más mediática que nunca, con un amplio desfile de las estrellas de nuestra gastronomía y sus aledaños –un David Muñoz más que cariñoso con su mujer Cristina Pedroche, objetivo de todos los flashes– y donde la gastronomía gallega más creativa, servida en esta ocasión por ocho restaurantes estrellados de la comunidad, fue la reina. Aunque al final, el primero de los puestos en quedarse sin reservas fue el del pulpo á feria de toda la vida. No se puede competir con gigantes.

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