Visto en Marie Claire México: 'Hotel La Mamounia'

Decoración y paisajes que parecieran salidos de 'Las Mil y Una Noches' te transportarán a otro tiempo y espacio.

Hotel La Mamounia

La historia de este legendario lugar comienza en el siglo XVIII, cuando el entonces sultán le dio a su hijo, apodado El Mamoun, como regalo de bodas un gran jardín lleno de naranjos y olivos. Es de aquí que surge el nombre del hotel. Las ocho hectáreas verdes eran utilizadas para dar grandes fiestas reales, y no fue sino hasta 1922, con la llegada de los franceses, que comenzó el proyecto del resort, el cual abrió sus puertas al público un año después, atrayendo a personalidades de todo el mundo.

En la década de los 80 se decidió restaurar el hotel ya que los estragos del tiempo eran evidentes, sin embargo el resultado no fue positivo, por lo que, en 2007, el complejo fue cerrado para dar paso a una remodelación titánica que duró tres años y así darle la bienvenida a la imagen que vemos hoy día, la combinación perfecta entre tradición y modernidad, una atmósfera inigualable que sólo puede ser producto de la opulencia de antaño y la comodidad del lujo moderno, siempre conservando la herencia marroquí en cada detalle, hasta en la bienvenida, ya que a tu llegada te recibirán con un vaso de leche de almendras y un plato con Otro detalle que notarás desde tu llegada, pero que te acompañará siempre en tus recuerdos, es el olor tan característico del lugar, una combinación de palo de rosa que te hace partícipe del viaje sensorial que representa este sitio.

La edificación, a un costado de los jardines, son seis pisos en los que se respira la arquitectura al más puro estilo árabe en todos sus rincones: columnas, arcos punteados, mosaicos de azulejos y mucha madera labrada. Hay varias opciones de habitaciones para elegir, desde una suite clásica hasta una de las seis suites temáticas, siendo la más popular la Winston Churchill, decorada con muebles estilo inglés y con objetos personales de este personaje, ya que siempre que visitaba el hotel se quedaba en esta habitación. Además hay tres riads, casitas árabes tradicionales con alberca y jardín privado.

Todas las habitaciones tienen su propio balcón para que disfrutes de una vista inigualable. Destacan aquellas que dan hacia la mezquita Koutoubia, la cual se puede apreciar claramente, ya que se encuentra a sólo unos pasos del hotel, aunque también existen aquellas con distintas vistas a los jardines, los cuales dotan al entorno de una paz sobrecogedora e inigualable.

Una de las peculiaridades del hotel es que cuenta con su propio huerto de vegetales orgánicos, los cuales son empleados en la cocina de todos sus platos.

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS