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Este verano, el Museum of Ice-Cream es el lugar favorito de los famosos (y de Instagram)

En cada cucurucho de helado hay una resurrección. Entre los dedos pringosos y la lamiosa servilleta blanca que agradece la visita se abre una ventana a las tardes de verano de los diez años. A Maryellis Bunn se le abre también al océano Pacífico. Fue el que tapizó su infancia en California. De pequeña soñaba con cambiar el agua por sprinkles y bañarse entre ellos. A los 25 lo ha cumplido. Ha llenado una piscina con minicilindros de azúcar coloreada. Y una pared con conos de helado. Otra con polos de palo. Y una habitación con 10.000 plátanos colgantes (homenaje al banana split). Todos, por supuesto, moldeados en plástico.

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 Pero en todas las salas del edificio diseñado por Bunn hay algo que se puede oler o comer. Sucedía así en el pop-up de Nueva York y sucede en el de Los Ángeles. En el primero, tras informar de la apertura a medios y empresas, Tinder se ofreció como espónsor; en el segunda lo hizo Dove, que, tras repartir chocolatinas a la entradas del museo, en su primer mes vio sus ventas incrementar en un 9 por ciento.

 El helado se lleva en la mano. Algunos en cucurucho y otros emparedados entre tortitas americanas. Con cada entrada (un pase para adultos cuesta 29 dólares) se pueden consumir dos helados. En el esquema del proyecto, Bunn quería enlazar su pasión por el helado con “las ganas de tener experiencias que sienten los millennials”. Por las cifras de su Instagram (más de 154.000 personas reciben sus actualizaciones) y el número de titulares, lo ha conseguido.

 La estética bubblegum ayuda. La estela de los famosos, también. Entre otros, Beyoncé y familia, Drew Barrymore, Gwyneth Paltrow y las hermanas Kardashian y sus vástagos han pasado ya por la habitación de plátanos. Todas han dejado constancia en sus redes sociales.

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El plan era mantener la instalación hasta finales de junio, pero la calurosa acogida ha derretido los plazos. La exposición-heladería ha estirado su clausura hasta la llegada del otoño. Si viajas a la bahía de California este verano, tendrás que comprar los tickets en su web. El 22 de junio sale a la venta la segunda hornada de entradas. Si se te escurren las fechas y la localización, no decaigas: Bunn planea abrir nuevos centros temporales en San Francisco y Miami este año, montar un local permanente en Nueva York y construir un hotel con museo en Las Vegas. Para ir echándole un ojo, date un paseo por nuestra galería. Para dar el lametazo, mejor acercarte al congelador.