Dani García: "No es cuestión de renunciar a las 3 estrellas... sino llegar a la punta de la pirámide y plantearse el futuro"

El chef Dani García renuncia a mantener las tres estrellas recién conseguidas y emprende un nuevo rumbo, con programa en la tele y nuevos proyectos. Su objetivo: que todos comamos mejor.

Entre papeles pintados de estampado floreado, tazas de aire británico y macetas de flores de colores variopintos, Dani García es el objetivo de todas las cámaras del plató. El chef protagoniza en La 1 Hacer de comer, un programa televisivo a contracorriente que confirma su nueva meta: democratizar la alta cocina. El pasado noviembre, García conquistó en Lisboa la máxima distinción a la que puede aspirar un cocinero, las tres estrellas Michelin para su Dani García Restaurante.

Casi de forma inmediata, y para sorpresa de muchos, anunció su cierre: conquistado el anhelado galardón, el chef cerraba etapa barruntando un nuevo rumbo en su carrera. El restaurante de Marbella cerrará sus puertas el próximo 22 de octubre para convertirse en otra cosa. Seguirán abiertos allí y en otras localizaciones el resto de sus proyectos, como los que tiene o anuncia en Madrid o los que abrirá en Tarifa, Qatar y Málaga, poniendo en valor como siempre su pasión por Andalucía. Valiente, con la convicción de haber superado sus propios límites, Dani García disfruta de una nueva forma de vislumbrar la gastronomía, menos perfecta y más accesible, en la pequeña pantalla.

A García le está costando explicar su cierre. "No es una cuestión de renuncia, es llegar a la punta de la pirámide. Tu objetivo es llegar a las 3 estrellas Michelin, y una vez que alcanzas la cima, te planteas tu futuro". Aunque el dolor de la separación es ineludible, en su decisión no caben dudas: "Me cuesta entender que a la gente le cueste entender.  Es una cuestión de vida más que de otra cosa". Es más, confirma que ha sido el fruto de una reflexión que arrancó hace tres años. Se había prometido dejarlo si alcanzaba esa tercera estrella que, según sus palabras, ha sido la más ardua de conseguir, aunque con humildad diga que "no solo es cuestión de valor", sino también de suerte. El chef se despide de momentos difíciles, entre ellos el oscuro año 2012 en el que se planteó dejarlo todo, y aborda ahora el futuro con serenidad. Un futuro en el que no descarta volver a la guía, pero a largo plazo... ¿con qué nos seguirá sorprendiendo el chef? Aquí la respuesta...

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