Conoce a María Reig, Prix de la Moda 2011 a la mujer emprendedora

Su energía y su intuición para ver negocios en lugares poco comunes la han convertido en una de las mujeres más influyentes de Andorra y Cataluña.

María Reig

Su energía y su intuición para ver negocios en lugares poco comunes la han convertido en una de las mujeres más influyentes de Andorra y Cataluña. María Reig i Moles. La Reig. Que no se nos enfade por las confianzas: para ganarse el artículo italianizado hay que haber demostrado empaque, ganas de saltarse las convenciones, habilidad para encontrar el camino menos trillado.

Puedo explicarles la vida de Maria Reig (lo haré en un par de minutos, si me esperan), pero algunas veces el modo más fácil de comprender a una persona es observar una foto suya. El ideario Reig se resume bien en esos ojos vivísimos, los mechones peinados en un momento con los dedos antes de salir pitando, la sonrisa que asoma socarrona a veces, el gesto decidido. Está más guapa hoy que cuando tenía cuarenta años, porque ahora es todavía más ella. Ojo con la Reig, repetimos, porque no está para tonterías.

Desde que naciera en la Ciudad Condal, en 1951 –ciudad donde estudió Derecho y Bellas Artes en la Universidad de Barcelona–, se mostró siempre implicada en el tejido político y social de su entorno. Fue la única mujer que participó en la redacción de la Constitución de Andorra (1993) y estuvo ligada al Gobierno de ese país a través de diferentes cargos (consejera en el Parlamento, secretaria de Estado de Medio Ambiente, presidenta de la Comisión de Sanidad, fundadora de la Asociación para la Protección del Medio Ambiente…). La vena política bien pudiera haberla heredado de su padre, Serafí Reig i Ribó, uno de los emprendedores que convirtieron un pequeño principado de 468 km2, basado en la economía rural, en un país próspero que protege su tradición y su naturaleza. Un padre que inculcó a su única hija los valores que a él le sirvieron: trabajar, centrarse, discutir si hace falta y preguntarse si hay un modo de hacerlo mejor.

Le gusta la lectura, hablar por teléfono, el silencio, cocinar y cuidar de sus cinco perros, que campan a sus anchas entre sus casas de Barcelona y Tamariu, aunque también tiene una en Londres. En una entrevista reciente para «Expansión» se definía como «agitadora social» y «rompebarreras ». Su visión es optimista: «No faltan capital ni ideas, faltan conectores. El drama de este país es que el mundo productivo no conoce al creativo».

Lo que más horas le roba a Maria, a día de hoy, es la presidencia de Reig Capital Group(reigcapital.com), un importante grupo industrial y financiero. Firma el mensaje de bienvenida en la web del grupo con su estilo ágil, directo y humilde: «El futuro no es nunca como lo imaginamos». Su empresa se divide en inversiones hoteleras (suyo es, por ejemplo, el Mandarin Oriental de Passeig de Gràcia y el futuro Edition Marriott de la plaza Francesc Macià, en la misma ciudad), marcas de moda y joyería (Azzaro y Vasari, licencias de Diane von Furstenberg y Manolo Blahnik y la revista «Monocle »), edificios emblemáticos de Madrid y Barcelona, fondos de inversión… También ha estado vinculada a la Fundación del Conservatorio del Liceo, al MACBA, al Círculo Ecuestre, a la Universidad Internacional de Catalunya, al Plan Estratégico Metropolitano de Barcelona.

¿Entienden ahora que lo de perder el tiempo no va con esta activista? «En mi compañía, como soy la más marchosa, me tienen que seguir. Ya tienen marcha, pero me encargo de darles toques y recordarles que las cosas caducan. Hay que buscar objetivos diferentes. (...) Yo siempre he montado negocios dirigidos a segmentos muy concretos. Soy una ojeadora de segmentos de consumo.» He ahí una palabra clave para definir a Reig: ojeadora. Es una «encontradora» natural de talento. «Creo que a los directivos les gustaría recibir proyectos arriesgados, pero en algunos consejos hay figuras que frenan esas nuevas ideas. Los directores generales deberían tener la curiosidad de escuchar a varios jóvenes cada mes.» No hay nada conservador en las tomas de decisiones de Maria: se guía por la intuición, la larga experiencia acumulada y el desprejuicio. Su proyecto más reciente ha sido el nacimiento de la asociación Barcelona Global (barcelonaglobal.com), una plataforma ciudadana y empresarial «con ganas de romper esquemas». Su misión: redefinir «una idea de Barcelona que ilusione a nuestra gente, a nuestro empresariado y acabe entusiasmando al mundo», dando importancia a los activos creativos, tecnológicos e innovadores de la ciudad. Lástima que esta andorrana de agudo sentido autocrítico no quiera meterse en más líos, porque yo visualizo chapas y carteles con el «Maria for president». Pero no está interesada en la política: «Yo creo mucho en el poder de la sociedad civil activa».

Etiquetas: prix de la moda

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