Descubrimos a Tony Ward, Prix de la Moda 2011 al mejor modelo

El modelo que quería ser antimodelo y se convirtió en actor, pintor, fotógrafo...

tony ward

Posiblemente la cara de hombre con pasado de Tony Ward en la última campaña invernal de H&M (que protagoniza junto con Mark Vanderloo y Jamie Strachan) les deje la incómoda sensación de haberle visto en algún sitio y no consigan recordar dónde. Lo que ocurre es que este modelo californiano nacido en Santa Cruz hace 47 años ha estado en todas partes, desde las campañas de Chanel, Desigual, Fendi, Dolce & Gabbana o Armand Basi hasta el porno gay de culto, pasando por la cama de Madonna.

Anthony Borden Ward tiene el perfil –profesional y facial– más extraño de toda la industria de la moda. Empezó en los ochenta con una campaña para Calvin Klein, pero su empeño por forjarse un currículum estimulante, por llamarlo de alguna manera, le llevó por derroteros más salvajes. Iniciándose en el mundo de la interpretación, en 1996 encarnó a un chapero de Los Ángeles en la película «Hustler White » (1996), del irreverente y único en su género Bruce La Bruce. Sus escenas explícitas aún campan por el imaginario gay, en el que Ward se siente muy cómodo y al que ha contribuido a afianzar su estrecha relación con los diseñadores Domenico Dolce y Stefano Gabbana, que han lanzado una camiseta con la foto de su torso desnudo.

El resto de la década de los noventa la pasó entre los vídeos de Madonna y su alcoba. En aquellos años ella era más carnal que fibrosa y él lucía bigotito y bronceado de chulo latino. Los vídeos «Erotica», «Justify my love» y el libro «SEX», de la cantante, han quedado como testimonio detallado de la torridez de esta relación por la que al modelo se le sigue preguntando en todas y cada una de sus entrevistas 20 años después.

Gracias al exhibicionista background de Ward, el respetable se puede hartar de ver fotografías y vídeos del modelo desnudo en Internet, si es que semejante cosa es posible. Él se refiere a sí mismo como antimodelo, no sólo porque haya hecho sus pinitos como pintor, fotógrafo y hasta productor, sino porque apenas mide 1,79 metros y no es precisamente una belleza clásica. Además, posee cierto encanto trash propiciado por conservar ese aspecto de no haberse dado una ducha decente en mucho tiempo. Nada de esto le ha impedido disfrutar de una carrera inauditamente larga y volver a lo más alto tras un paréntesis de unos cuantos años dedicados principalmente a sus tres hijos con Shinobu Sato Ward: Tora Dali, Lilli Tatsu y Ruby Love.

De nuevo en el ruedo, puede vérsele en su aparición estelar en la película erótica gay con componente gore «LA Zombie» –también de Bruce La Bruce– o anunciando en un vídeo de Youtube un producto ficticio llamado «Tony Ward. Hasta tu abuela quiere acostarse conmigo». Capaz de combinar hábilmente trabajos «serios» con travesuras underground, es difícil seguir la pista a Tony Ward; saber dónde le veremos la próxima vez. En los Prix de Marie Claire, sin duda

Etiquetas: prix marie claire

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