Aluna Francis: sonido de moda

La voz de Alunageorge conquista el mundo a base de poses en Instagram y de 'hits' como los que incluye su nuevo disco.

Aluna Francis: sonido de moda

Nadie sabe muy bien qué ha pasado con Alunageorge. Cuando a mediados de 2012 la banda británica salió a la luz para convertirse en una de las sensaciones del pop electrónico del momento, sus miembros eran dos. Aluna Francis cantaba y componía, y George Reid se ocupaba de la instrumentación y la producción. Cuatro años después, es Francis la única que se presenta a su concierto en Madrid a finales de abril. Tampoco durante sus actuaciones en Coachella, unos días antes, se ha visto a Reid, del que no hay rastro en el Instagram de la banda. "George se ha retirado de esta parte del trabajo artístico", explica Francis un poco crípticamente. "No le pregunto por qué, es su decisión. Yo solo continúo haciendo lo que hacía". Entonces, ¿Alunageorge es ahora solo Aluna? "No. Simplemente él está más en el lado de la producción, exclusivamente". El caso es que la ausencia de Reid ha coincidido con la salida de los tres singles de anticipo del nuevo álbum de la banda, I Remember. Los tres vienen firmados en colaboración con conocidos músicos y productores del ámbito de la música de baile: Zhu, Flume y Popcaan. Sinergias entre artistas independientes que funcionan como máquinas de hacer hits. Una tendencia cada vez más frecuente, pero que Alunageorge parece adoptar como norma, quien sabe si desplazando al fundador de la banda.  

El concierto que Aluna ofrece en Madrid es uno de los Emporio Armani Sounds, las fiestas que la firma italiana organiza en diferentes ciudades del mundo para tender puentes entre la moda y la música. La elección de esta artista que despunta con sus outfits allí donde aparece, hoy más preocupada por disponer de una steamer que por elaborar sus respuestas, no es casual. “La industria de la moda fue la primera en apoyar a nuestra banda. Es una relación creativa: cómo nuestra música inspira a la moda y la moda puede inspirar a nuestra música”, explica. “La ropa habla por nosotros, así que hay que estar atento a cómo te presentas delante del mundo. Porque parece que no significa nada, pero significa todo. A la gente le encanta juzgar”. En Madrid, Francis aterriza con su propia estilista, que tiene desde hace un mes. "Me da ideas y me ayuda a hablar con marcas de la vieja escuela con las que customizamos prendas, como hicimos con ropa de Cross Colors de los 90… ¡Las colaboraciones son divertidas!”, dice una artista que parece saber tanto de sinergias textiles como sonoras, y que posa tan bien como canta. Moda y música están, en ella, más unidas que nunca. 

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