Cuando menos te lo esperas

Cuatro mujeres creativas y apasionadas han emprendido proyectos en torno a los 50 años. así demuestran que siempre es momento para volver a empezar.

Cuando menos te lo esperas

Veterana y novel
Periodista con más de 30 años de experiencia, curtida en las páginas y en las columnas de ABC, Marta Barroso, con una carrera larga y asentada, acaba de publicar su primer libro pasados los 50. "Me llamaron de La Esfera de los Libros, yo no tenía guión, no tenía nada, solo tenía un título: A la madura Dios no la ayuda". La protagonista de su libro, una mujer de 50 con hijos, decide un buen día irse de su casa a vivir a un hotel, romper con su vida. El tema de su libro tiene que ver con arriesgar, con empezar de nuevo y volver a tomarle el pulso a la vida en plena madurez. En este campo, Marta tiene inspiración de sobra con las amigas que la acompañan en este reportaje: Bárbara Pan de Soraluce, Inés Sentmenat y Paloma Tey, todas emprendedoras que superan o rondan los 50 y a las que el éxito y la ilusión las han sorprendido en este momento de su camino vital.


Sabias y divertidas
Marta trata de poner orden entre sus amigas durante la sesión de fotos. Disfrutan, se ríen. A ellas, a estas alturas de la película, es muy difícil decirles la cara que tienen que poner y adónde tienen que mirar. Harán lo que consideren oportuno. Finalmente se resigna, están en "esa edad". "En un momento de mi novela, la protagonista que no quiere ni ver un espejo cuando se va de casa, se mira finalmente en uno y se dice: 'moriré fláccida'. A los 50 puede haber tranquilidad, aceptación, pero todo se vuelve más disparatado y es un momento estupendo para la autocomedia", dice Marta, a la que le parece inspirador la capacidad de estas mujeres para "dibujar su propio destino".

Cuando menos te lo esperas

Dar en el plato
Entramos en el estudio de Bárbara Pan de Soraluce. De este espacio con tejado a dos aguas y una pared acristalada, en la que se disponen filas de platos de cerámica, salen Los Platos de Pan. Sus vajillas están pintadas a mano con motivos florales, vegetales y mariposas, son delicados y atemporales, objetos con personalidad que nacieron por casualidad. "Yo era una 'mujer florero' hasta los 53 y aquí me tienes ahora, liada con las facturas y el IVA", bromea Bárbara, que es un torbellino.


Un mundo nuevo
Volver a empezar le ha dado nueva vida a Bárbara en todos los sentidos, "cada día descubro sorpresas nuevas. Estoy conociendo a mucha gente que ve mi trabajo a través de Instagram. Se me está abriendo un mundo nuevo que no había imaginado y estoy agradecida por las reacciones de la gente. Cada día tengo más trabajo y cada día la autoestima más alta. Lo que me ha resultado más complicado por el momento es hablar de precios y, por supuesto, pasar el examen de que a mis clientes les guste el encargo cuando lo reciben".

Cuando menos te lo esperas

Ligeras de equipaje
¿Puede haber algo mejor que Elle Macpherson se ponga un bolso que has diseñado tú? Sí, que cuelgue una foto en Instagram. Este sueño dorado del posicionamiento de producto les ha sucedido a Paloma Tey e Inés Sentmenat, creadoras de la marca de bolsos All we love. Sus bolsos de tela personalizables tienen algo de adictivo, aunque ellas dicen no tener una clientela masiva, pero sí muy fiel. “Son elegantes pero desenfadados, ligeros, sin complicaciones, especiales. Las que se llevan uno repiten y regalan”, cuenta Paloma.


La materia de los sueños
"La colección de verano, por ejemplo, estaba confeccionada con telas elaboradas a principios del siglo pasado en una de las fábricas más antiguas de Mallorca", con este ejemplo, Inés da una de las claves de lo que hace a su marca distinta. Los bolsos de All we love son algo boho, con combinaciones de colores sorprendentes, sobre todo de tonos neutros con pinceladas de flúor. Están fabricados artesanalmente en España, a veces con telas recicladas con mucha personalidad.

Fotos por Gema López

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