Así es la firma de moda especializada en mastectomías

Noelia Morales es la diseñadora de Anna Bony, una firma centrada en la confección de sujetadores para quienes no se han querido reconstruir el pecho tras el paso por el quirófano

El cuerpo como campo de batalla

La belleza puede surgir de los lugares más inesperados y extremos. Tras su cáncer de mama y su posterior mastectomía en 2015, Noelia Morales cuenta que no quiso someterse a una reconstrucción "a pesar de la inmensa presión de la sociedad y la industria sanitaria". Tampoco los rellenos provisionales iban con ella, así que inventó su propia vía, siguió un camino sin pautar.

Las cicatrices son señales de supervivencia y como la propia Noelia dice "persisten en el espejo, sin desespero, pero sin alegría". Sin negarlas, Morales asumió el reto de volver a sentirse sexy a su manera, desarmó un sujetador dejando solo la mitad y se lo puso para cubrir su cicatriz como si fuera un parche de pirata. "Mi pareja lo amó y a mi hijo le encantó. Me había convertido en una pirata", cuenta Noelia.

El cuerpo como campo de batalla

Así nació su empresa de parches, Anna Bonny, que lleva el nombre de una legendaria pirata, la única, junto con Mary Read, que surcaba los mares en el siglo XVIII, la época dorada de la piratería. Una mujer que como Noelia decidió escribir su propia historia. 

Las piezas de Anna Bonny son delicadas y sexys. Están fabricadas en Barcelona con seda inglesa, cashmere de Loro Piana o algodón orgánico; materiales de primera para estar en contacto con la delicada zona de la cicatriz. También tiene monokinis y dos modelos cuajados de pedrería y todos incorporan las cintas japonesas de seda de Mokuba, que también usan Armani, Marc Jacobs o Ralph Lauren.

Su filosofía va mucho más allá de la funcionalidad, tiene que ver con recuperar una imagen determinada de una misma, con tener una opción más, aparte de rellenos y prótesis, y encontrar la manera de volver a reconocerse. "Cuando empecé a jugar con la idea de usar un parche para verme desnuda o dejar que se asome por el escote de un vestido, me di cuenta de que volvía a contemplar mi cuerpo y de que podía ser fascinante vivir con un solo pecho", cuenta Noelia, que sigue surcando aguas desconocidas según sus propias reglas (annabonny.com).

Los pechos de la ilustradora Jennifer Hayden pueden contar la vida de su dueña mejor que ninguna otra parte de su cuerpo. Su novela gráfica La historia de mis tetas  (Reservoir Books) aborda con ternura, ironía y humor la biografía de Hayden, incluyendo el duro episodio de un cáncer de mama que padeció a los 43 años a través de las aventuras vividas por sus tetas.

El cáncer de mama en cifras 

  • Un 78% de mujeres afirman sentirse más vivas y fuertes tras superar un cáncer de mama.
  • 3/4 partes de las diagnosticadas aconsejan celebrar cada buena noticia recibida durante el proceso de curación.
  • Una mujer de cada tres afirma que, durante la enfermedad, les costaba mostrar sus emociones y que siempre había una parte que no podían compartir.
  • El 50% de las féminas aseguran que les ayudó el recordar cómo habían superado malas experiencias en el pasado.
  • Siete de cada diez pacientes afirma que las personas de su entorno no tenían herramientas para ayudarlas en su enfermedad.

*Datos de un estudio realizado por Ausonia en colaboración con la AECC.

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