En el cine o en la tele, el verano está para morirse... de miedo

Mitos del terror, posesiones infernales, criaturas desconocidas, tiburones sangrientos... Películas y series te ayudarán a combatir el calor a golpe de escalofrío.

Penny Dreadful

Debe de ser por la cosa refrescante, porque los escalofríos pueden ayudar a sobrellevar las altas temperaturas. Si no, no se entiende que este arranque del verano esté tan lleno de terrores en las pantallas grandes y pequeñas. Todavía colea en algunos cines esa maravilla llamada La Bruja, que a más de uno ha hecho que le salgan canas prematuras con su acongojante historia de acontecimientos sobrenaturales en la puritana Nueva Inglaterra de 1.600. También estamos inmersos en la tercera temporada de Penny Dreadful, la serie que aunque no da tanto miedo sí que rescata con maestría a un montón de mitos del horror gótico-victoriano como Drácula, Frankenstein o el Doctor Jeckyll y Mr. Hyde. Pero es que ahora llegan refuerzos. Los programadores de tele y cine han decidido que este verano no te dejen dormir las pesadillas, y tiene pinta de que lo van a acabar consiguiendo. Apunta.

Expediente Warren

Vamos a lo inmediato. Hoy se estrena Expediente Warren 2: el caso Enfield, segunda entrega sobre los casos reales (?) de demonología tratados por el matrimonio Warren. Esta vez la acción se centra en Enfield, un barrio de Londres donde una madre soltera (Vera Farmiga) y sus cuatro hijos se enfrentan a unos aterradores fenómenos paranormales. Tensión hasta contracturarte medio cuerpo, sustos por doquier, cruces invertidas y niños pegados al techo salpican esta película que dirige James Wan, un experto en la materia con títulos como Saw o Insidious a sus espaldas.

Outcast

Las posesiones demoníacas son también las protagonistas de Outcast, quizá la serie más esperada de la temporada y que por fin se estrenó la semana pasada. La acción se sitúa en el habitual universo cerrado que suele ser el contexto favorito de estas historias: un pequeño pueblo de la América profunda –con todo lo que esto tiene de conservador, de cotilla y de perversas historias familiares recauchutadas– en el que desde hace años se suceden algunos episodios de posesiones en torno a un hombre que trata de saber qué demonios (nunca mejor dicho) ha hecho él para merecer esto. Y lo hace con la ayuda de un peculiar reverendo que le echa una mano con sus precarias dotes de exorcista. El creador de todo esto es Robert Kirkman, autor de los cómics en los que se basa The Walking Dead y que también firma los que han inspirado esta historia. Aviso: aunque se trate de una serie de televisión, aquí se busca dar miedo de verdad, y en muchos casos con éxito. Así que mejor si tienes compañía en el sofá de la que echar mano en los momentos álgidos.

Stranger Things

Siempre en esa caja tonta que todos tenemos en casa y que cada vez es menos caja y menos tonta, en menos de un mes Netflix estrena otra serie de terror, aunque en este caso con algo de humor y notas de slasher (esos adolescentes en plena explosión hormonal que son carne de cañón para las más salvajes atrocidades). Stranger Things nos lleva de vuelta a los 80, a aquella década en la que todos quisimos tener una taquilla en el instituto y vivir en una habitación con un árbol en la ventana por el que poder escapar en busca de aventuras (siempre en bicicleta) en la urbanización. ¿La premisa inicial? En otro pequeño pueblo, en este caso de Indiana (quizá el estado más anodino de EEUU, ¿no?), "algo" se escapa de unas misteriosas instalaciones científicas, sembrando el terror a su paso. Una de sus primeras víctimas es un niño que desaparece misteriosamente, el hijo de una Winona Ryder a la que se ve bastante creíble como una desesperada madre que ya estaba algo desequilibrada antes de este suceso. Aquí no hay demonios ni posesiones, pero sí una trama que pone al mismo nivel los sustos y el misterio, porque detrás de todo parece esconderse una extraña conspiración de oscuros protagonistas.

Infierno azul

Por último, otro subgénero del terror anuncia nueva entrega para las próximas semanas. El de criatura de la naturaleza depredadora que se entretiene devorando humanos, en este caso todo un clásico como el tiburón. En Infierno azul la protagonista es una surfera que se escapa a una playa recóndita para practicar su deporte favorito (una Blake Lively que en lugar de vestido de alfombra roja, luce neopreno) y allí se topa con el terror hecho dientes y aletas. Dirige el español, experto en cine de acción, Jaume Collet-Serra, y aquí, además de la tensión provocada por el bicho y el mal rollo que nos va a dar a todos meternos en el agua durante algunos días, se trata de disfrutar con el desafío aventurero de que la surfera llegue sana y salva a la orilla. ¿Lo conseguirá? La respuesta, en breve en tu cine más cercano

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