Carta de la directora: "Las primeras veces"

Quizá porque he pasado los últimos nueve años subdirigiendo una revista masculina y todo se pega; quizá porque verlo me dispara la adrenalina… Lo cierto es que el fútbol me apasiona.

Las primeras veces

Quizá porque he pasado los últimos nueve años subdirigiendo una revista masculina y todo se pega; quizá porque verlo me dispara la adrenalina… Lo cierto es que el fútbol me apasiona y siempre me descoloca la sorpresa de la gente cuando se lo cuento. Las mujeres tenemos con el fútbol un conflicto permanente. Las que no les gusta, por el tiempo que éste les roba de su pareja, su ocio, sus planes… una suerte de esclavitud que arranca en agosto, se prolonga hasta bien entrada la primavera, y este año alcanza el paroxismo de un verano de Mundial. ¡Insufrible!

Y a las que nos gusta –muchas más de las que imaginas (chequea nuestra página de celebs y te sorprenderás)–, por lo incomprendidas que nos sentimos. Invasoras de un espacio puramente masculino. Siempre miradas con condescendencia. Como Mirelle, la primera mujer en conseguir saltar la valla de Melilla. Al parecer, la joven camerunesa, de quince años, ya lo había intentado al menos en otras cuatro ocasiones. En la que lo logró terminó con la tibia rota pero –cuentan– una sonrisa de felicidad absoluta. Primero, por haber conseguido demostrar a cuantos le dijeron que la valla no era cosa de mujeres que estaban equivocados. Y segundo, porque está convencida de que en Europa podrá dar rienda a su verdadera pasión: jugar al fútbol. Futbolnistas o no, lo cierto es que todos los ojos están puestos en Brasil, el país donde muchos querríamos estar este verano y al que dedicamos parte de este número. No solo por el Mundial –al que nos asomamos a través de los ojos de nuestras WAG favoritas: Sara Carbonero y Nagore Aranburu–, sino por la energía que se respira en sus ciudades, playas y favelas. Una energía tan vibrante que supera altercados y revueltas sociales y que se descubre en zonas como Vidigal, la primera favela de Río de Janeiro ganada al narcotráfico y a la delincuencia, convertida hoy en refugio hipster de muchos jóvenes artistas y diseñadores europeos.


Y de Brasil viajamos a Asia –meca de la industria del lujo y patria de su más rentable consumidor– de la mano de Christian Dior, que por primera vez repite en Hong Kong su desfile de alta costura para satisfacer a sus muchas clientes asiáticas. Está claro que, como nos cuenta Jacqui Markham, directora creativa del milagro digital conocido como ASOS, "el mundo se ha vuelto bastante exigente. Quiere gratificación instantánea". Ella lo resuelve lanzando 4.500 novedades de ropa y complementos masculinos y femeninos a la semana. Seguramente esté en lo cierto y cada vez seamos más difíciles de complacer. Quién pudiera mantener intacta una ilusión como la de mi hija pequeña ante sus "primeras veces": bailar hasta la madrugada de invitada en una boda, chapotear en un jacuzzi al aire libre, esperar el avión en la sala VIP… Eso sí que es gratificación y lo demás son tonterías.

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS