Esplendores y miserias: imágenes de la prostitución (1850-1910)

Una extraordinaria exposición, que reúne pintura, escultura, artes decorativas o fotografía, repasa el universo de la prostitución en París en el cambio del siglo XIX al XX.

Esplendores y miserias: imágenes de la prostitución (1850-1910)

Entre el Segundo Imperio y la Belle Époque no pocos pintores, fotógrafos o cineastas, entre otros artistas, pusieron particular atención en el tema del “mal necesario”, como se lo llamaba entonces, y las mujeres que ejercían ese comercio de carne y amor fingido. Aparecen en esta muestra apellidos célebres como Degas, Van Gogh, Picasso o Manet, más un amplio material documental e incluso la recreación de un cabaret –el Café Polisson– donde se presentan conciertos con canciones de esos años febriles.

 Primer gran acto dedicado al tema de la prostitución, esta exposición intenta reconstituir la forma en la que los artistas, tanto franceses como extranjeros, fascinados por los actores y los lugares de este hecho social, han buscado sin tregua nuevos medios pictóricos para representar sus realidades y fantasías. De la Olympia de Manet a Absenta o Ajenjo de Degas, de las incursiones en los prostíbulos de Toulouse-Lautrec y Munch, a las atrevidas figuras de Vlaminck, Van Dongen o Picasso, la exposición procura mostrar el protagonismo central que desempeñaba este mundo, o submundo, en el desarrollo de la pintura moderna.

 

Esplendores y miserias: imágenes de la prostitución (1850-1910)

El fenómeno también se contempla en sus dimensiones sociales y culturales, a través de la pintura de Salón, la escultura, las artes decorativas y la fotografía. Un amplio material documental permite, al fin, evocar el estatuto ambivalente de las prostitutas, del esplendor de las “demi-mondaines” o cortesanas, a la miseria de las pierreuses o prostitutas callejeras.

Hasta el 17 de enero. Museo de Orsay. París.

Continúa leyendo...

COMENTARIOS