Reinventa tu casa después de vacaciones (de forma fácil y económica)

Toca volver a la rutina y junto a esto sentimos la necesidad de dar un aire nuevo a nuestro hogar. Reinventa tu espacio de la forma más sencilla y económica.

Canva

En vacaciones, nuestras  casas quedan en un segundo plano: hotel, barco, cabaña, playa, montaña, piscina… Son los escenarios que disfrutamos hasta que llega el momento de volver a la normalidad. Y volvemos, no queda otra.

La mayoría de las veces entramos con un sentimiento gratificante, que conforme pasan los días se desvanece por el gran perfume "aire de rutina" que nos invade. Es aquí y sólo aquí, cuando entendemos que esas cuatro paredes pueden hacer algo por nosotros si les damos su protagonismo.

Pensamos en reforma, pero los bolsillos tienen su límite y no podemos estar reformando la casa cada dos veranos. Pero sí podemos jugar con color, textiles, con zonas, redistribución o con mobiliario.

Para hacer más digerible la transición del verano a la actividad, podemos hablar de diferentes escenarios:

Crea un espacio

Pixabay

Elige un par de zonas de casa entre las que se mencionan a continuación:

Sala de estar, terraza, una zona del salón, una zona del dormitorio o el despacho. Ahora piensa en las sensaciones que unas buenas vacaciones te dejan: te has centrado en ti, has leído más, algún capricho, conciencia del aquí y el ahora, un poquito de  mindfulness. Ahora vuelve a las estancias y atrévete a diseñar:

-        Una librería con zona de lectura.

-        Un tocador que utilices de forma diaria.

-        Una hamaca donde relajarse.

Tanto el relax de la hamaca, la mirada del tocador o el momento de introspección de la lectura, hablará de ti y eso llevará al sentimiento de "estar en casa, estar en ti" de llegar a sentirte como tu hogar.

Cambia las zonas comunes o cambia las zonas individuales

También puedes optar por cambiar las zonas comunes: salón, cocina y terraza, darles un aire diferente: con vinilos, con centros de mesa, cambio de cuadros o selección de lámparas.

Otra opción es cambiar las zonas individuales: dormitorio y despacho, con la misma técnica: redistribución, cambio de mesillas, de textiles o mano de pintura.

Factor común

Pixabay

Si el ir por zonas no es lo tuyo, anota:

-        Encuentra el perfume: da un regalo particular a tu casa, ve a algún comercio que personalice perfumes y encuentra cuál es el aroma de tu hogar. Métete en un proceso de creación de uno de los recuerdos más profundos que se llevarán tus invitados.

-        Incrementa el número de plantas de interior en las zonas comunes. Se tienen que evitar los dormitorios, pero en los demás lugares podemos poner plantas que nos den ese punto exótico. Si decides colocarlas en las esquinas que forman los pilares sobresalientes en las diferentes estancias, será un plus, ya que eliminas aristas visuales y el espacio se vuelve más armónico.

-        Textiles suaves y ligeros, que favorezcan la sensación de frescura.

-        Cambia dos muebles en una misma estancia y será completamente diferente: si cambio el cabecero y pongo otra cómoda, el dormitorio cambia. Si cambio el sofá y las sillas, el salón puede llegar a reconvertirse en otro diferente, y así todas las combinaciones que veas posibles.

Son pequeñas pautas que puedes aplicar, con coste mínimo, para conseguir que la vuelta a la normalidad sea más auténtica. Si nosotros evolucionamos, nuestros espacios tienen que hacerse eco de esa evolución y así seguir creciendo.

¡Feliz vuelta al hogar!

Continúa leyendo