¿Cómo decoro mi mesa de Navidad siguiendo el protocolo?

Acertar con la decoración de tu mesa estas navidades puede ser muy sencillo. La palabra mágica es armonía. Sigue nuestros consejos y arrasa estas Navidades.

Mesa Navidad

No debemos olvidar que la mesa decorada va a formar parte del conjunto del salón o del comedor y el tipo de decoración que elijamos para esta debe estar en consonancia con el estilo de la habitación. Una mesa con una decoración navideña clásica (muérdago, piñas, rojos y dorados) puede quedar preciosa, pero, si la instalamos en un comedor de tendencia minimalista, arruinamos el efecto final. Tampoco tendría mucho sentido elegir una decoración navideña de estilo escandinavo para nuestro comedor, para después decorar la mesa con diseños barrocos.

Antes de ponernos manos a la obra, deberíamos también reflexionar sobre el tipo de comensales que tendremos sentados a nuestra mesa. Por ejemplo, si vamos a cenar en una mesa con varios niños, no es recomendable utilizar elementos que puedan romperse fácilmente por muy bonitos que sean. También es arriesgado decorar con velas una mesa de niños inquietos. Además, si elegimos velas, han de estar siempre encendidas y no ser aromáticas, ya que el aroma que desprenden podría interferir con los sabores del menú y del vino. Comparten las velas este problema con la socorridísima decoración a base de flores.

Reflexiona sobre el tipo de comensales que tendrás

Mesa Navidad

Unas flores con un aroma intenso pueden arruinar horas de cocina preparando un delicioso menú. Las flores tienen, además, otro punto débil, y es que pueden provocar ataques de alergia en alguno de nuestros comensales y hacer que su cena navideña se convierta en un sufrimiento. Optemos por hojas o plantas navideñas, como el pino. Existen versiones miniaturas que pueden quedar de maravilla con brillantes y purpurina. 

Los elementos para vestir nuestra mesa de Navidad tienen infinitas posibilidades (mantelerías y vajillas de temática navideña, figuritas de Belén, etc…) Pero antes de decantarnos por un diseño concreto es mejor analizar sus pros y contras para no llevarnos disgustos de última hora. Los elementos de madera dan un toque más natural a nuestra mesa. Apostemos por figurita miniaturas con formas de animal (el reno es uno de los más típicos). 

Algunos símbolos típicos de Navidad podrán también adornar delicadamente la mesa: estrellas de colores o blancas (si no quieres sobrecargar tu mesa) o cañas de azúcar serán las mejores opciones. Las bolas navideñas típicas también pueden colocarse en la mesa, si su tamaño no es excesivo claro. Sea cual sea el elemento decorativo que vayamos a colocar en nuestra mesa de Navidad, debemos tener claro que no puede convertirse en un protagonista indeseado, dificultando la conversación entre nuestros invitados. Por ejemplo, un enorme centro de mesa con candelabros de plata vintage, piñas y bolas en plateado desgastado podría dejar un efecto de decoración precioso. Pero, si es tan grande que un invitado no puede ver ni casi oír al comensal que tiene enfrente, entonces no es un buen elemento decorativo.

Mesa Navidad

¿Y la vajilla? Contemos como mímimo con tres platos para cada comensal: un plato hondo, otro llano y el último para el postre. Dependiendo del menú, será conveniente añadir platos especiales como soperas. Recordemos que no se deben colocar uno encima de otro dos platos idénticos y que el plato hono no puede ir directamente sobre el mantel. Cuidemos por supuesto su estado, que no estén rotos ni lleven manchas. Si deseamos ser más original, toca optar por materiales como la cerámica. Sorprenderá a los comensales. Se puede incluir también un platillo para el pan, que deberemos colocar del lado izquierdo de los vasos.

Los cubiertos se colocan de afuera para dentro, es decir por orden de uso. Los tenedores deben estar a la izquierda de los platos mientras que los cuchillos tienen que estar colocados a la derecha, siempre con el lado que corta hacia el plato. Las copas de agua, vino tinto y vino blanco tienen que estar hacia la derecha, encima de los cuchillos. ¡Y a disfrutar!

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