Una casa como un árbol

El proyecto El árbol blanco, de Fujimoto, ganó el concurso de Locuras Arquitectónicas del siglo XXI de Montpellier y verá la luz en 2017. Un inmueble ecológico en forma de piña, con reminiscencias a la cultura mediterránea, que supone un nuevo éxito para este japonés, cuya obra busca siempre la sintonía con la naturaleza.

Una casa como un árbol

Sou Fujimoto es un poeta. Como la mayoría de los japoneses, adora la naturaleza, y cuando diseña una casa, su inspiración surge del estudio de los árboles. En su imaginación, las ciudades se transforman en bosques, por lo que no es casualidad que su nuevo trabajo se llame El Árbol Blanco. Desde el exterior, este inmueble de 17 alturas, construido en colaboración con dos agencias de arquitectura de Montpellier (Francia), tiene la forma de una gigantesca piña. En su interior, cada apartamento está pensado para contar con una o dos grandes terrazas suspendidas en el aire que se extenderán en longitud, como si fueran ramas que van buscando del sol.

Después de haber recorrido las pequeñas calles empedradas del centro de la ciudad, Sou Fujimoto pudo vivir el ambiente festivo que inunda Montpellier por las noches, en el que jóvenes –y menos jóvenes– se encuentran y reúnen –en pareja, con amigos o simplemente con los vecinos– para disfrutar del suave y dulce clima mediterráneo, y cenar y charlar acompañados bajo el cielo estrellado. Y es esta vida nocturna la que el arquitecto ha buscado recrear: "El proyecto nació de un encuentro entre Montpellier, ciudad mediterránea, y la arquitectura japonesa, con su especial relación interior-exterior. Hemos intentado traducir este bello modo de vida y su buen clima en una propuesta arquitectónica", afirma.

Un tejado realizado de láminas orientables permitirá proteger del sol el interior del edificio, pero también servirá para recrear el modo en que los árboles crecen y se expanden al aire libre. Milagros de la tecnología moderna, estas láminas no procurarán únicamente sombra a las terrazas y pisos, sino que permitirán recoger agua de lluvia para, en caso de que haga falta a causa del calor, vaporizarla creando una sensación de refrescante bruma. Como si se estuviera en un bosque ecuatoriano.

Unión con la naturaleza

Una casa como un árbol

En 2008, el arquitecto creó expectación con su Final Wooden House, una sublime cabaña de madera natural construida al pie de una colina. La madera es uno de los materiales de construcción predilectos de su país, Japón, a causa de los terremotos, ya que goza de gran flexibilidad. Pero Fujimoto no la usó únicamente en el revestimiento del suelo o los tabiques, y es que dentro de esta casa, unas enormes vigas de madera se encuentran entrelazadas unas con otras, como en un juego de construcción. Una sirve de cama, otra está perforada con un círculo para servir de lavabo. No hay techo, ni ventanas, ni puertas, pero sí una vida en total comunión con la naturaleza. La experiencia está garantizada.

Una casa como un árbol

Esta idea de unión con la naturaleza la recuperó en 2013 en Londres (Gran Bretaña), para la construcción de un pabellón efímero dentro de los jardines de Kensington. La estructura, también de madera, era tan ligera que los ingleses la apodaron La Nube. Pero esta forma de construcción encierra también una búsqueda: la unión del interior con el entorno: "La transparencia es algo muy importante para mí –dice el arquitecto–, porque desde el interior mismo del pabellón se puede sentir la naturaleza y el cambio de tiempo".

En España, Sou Fujimoto fue seleccionado, junto a una docena de grandes arquitectos mundiales, para el proyecto Solo Houses, realizado en el parque natural de los Puertos de Beceite, al sur de Barcelona, que consistía en la construcción de unas casas inspiradas en las más locas ideas arquitectónicas. La suya todavía se encuentra entre los troncos de los árboles del parque. Concebida con una hábil estructura, un poco como un juego de mikado, sirve para proteger del sol y el calor asfixiante del verano. Además, para acceder al piso superior de esta cabaña de lujo, se sube como si se trepara por el interior del árbol.

Sou Fujimoto también se hizo famoso por construir en la ciudad de Tokio (Japón) un edificio residencial, casi totalmente transparente, que desvelaba a los transeúntes la intimidad de sus residentes. "La estructura en metal blanco no ofrece ningún parecido con un árbol –apunta sobre esta obra–. Sin embargo, el estilo de vida y los momentos vividos dentro de este espacio suponen una adaptación contemporánea de la vivencia experimentada por nuestros predecesores, que habitaban en los árboles". Las puertas y balaustradas de las terrazas de El Árbol Blanco de Montpellier están hechas en vidrio, y van unidas entre sí por una escalera exterior. Todo un homenaje a la transparencia.                                        

Etiquetas: decorador

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