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Estas son las velas escultura que están triunfando entre las instagramers españolas

Objetos de decoración que se convierten en flechazos absolutos gracias al talento de los artesanos cereros y al alcance que proporcionan las prescriptoras de estilo en las redes sociales.

velas decorativas escultura
Cortesía de Twenty:Two.

De mero instrumento artesanal muy funcional a objeto de decoración de moda. Este es el viaje que han realizado las velas desde su concepción más primigenia, cuando se utilizaban para iluminar espacios antes de la llegada de la luz eléctrica, hasta la  actualidad, donde se han convertido en mucho más que una cuestión de estética y, en ocasiones, aroma, para alcanzar el estatus de objeto de deseo. Si no que se lo pregunten a Gwyneth Paltrow, que escogió esta alternativa - entre todas las posibles - como punto de partida para crear su último producto en clave deco, una vela aromática con un olor muy particular que no estuvo exenta de polémica.

Si hace tiempo, mucho tiempo, que las velas campan a sus anchas en nuestros hogares, en nuestras listas de deseos y en nuestros espacios de teletrabajo, a día de hoy se está realizando una revisión - porque esto ya lo hemos visto antes pero, al igual que en el caso del papel pintado, está alcanzando nuevos y buenos niveles de visibilidad - basada en reproducir objetos decorativos como bustos humanos, figuras estriadas y diseños que ven retorcida su longitud a modo de nudo (knot candles) a partir de cera, por poner solo algunos ejemplos.

Sin embargo, entre todos ellos existe un diseño que amenaza con monopolizar tu feed de Instagram, si es que no lo ha hecho ya: se trata de las velas con forma de cubo compuestas por múltiples esferas y que se conocen como bubble candles.

Realizando un scroll rutinario y consultando los perfiles de algunas de las prescriptoras de estilo con mayor número de seguidores de este país, nos hemos percatado de que estas velas ya forman parte de la decoración de los hogares de muchas de ellas - de hecho, así es como las hemos conocido -, y lo cierto es que su fotogenia es envidiable. Ya sea en su versión más neutra o utilizando colores en tonos pastel y neón, estas velas tienen la increíble capacidad de aportar un toque arty al instante en cualquier rincón.

Una de las influencers que esta ejerciendo como early adopter de esta tendencia artesanal es Paula Ordovás, quien ha sido una de las primeras en darse cuenta del poder decorativo de estas figuras de cera. No solo se ha animado a introducir el toque de las bubble candles en su feed, sino que las velas (en general) forman parte importante del catálogo deco de su web Mypeeptoeshop. Con forma de busto, enrolladas o de efecto marmolado, el cielo parece ser el límite cuando se trata de aplicar creatividad a este objeto que, tal y como lo conocemos ahora, empezó a fabricarse en la Edad Media.

Mientras que la decoración de la casa de Paula Ordovás, por lo que conocemos a través de sus redes sociales, se basa en tonos neutros; el hogar de Gigi Vives destaca por incluir toques de color vibrantes, que son auténticos 'roba escenas' de cualquier imagen de su interior. De esta forma, la influencer ya tiene en su poder algunas de estas velas en su versión más pastel, que combinan a la perfección con sus coffee table books de moda.

Estas velas burbuja parecen sufrir un flechazo instantáneo con estos grandes volúmenes repletos de fotografías, ya que otra prescriptora de estilo de Instagram, Marta Lozano, elige también este tipo de libros como perfectos compañeros de mesa de las bubble candles.

¿Dónde se puede encontrar este nuevo objeto de deseo que es una vela y también una escultura? Actualmente son numerosas las firmas en las que están disponibles. Hove Candles, twenty:two, Hotel Lima Studio o Moi & Ko son solo algunas de ellas.

Cristina Sánchez de Pedro

Cristina Sánchez de Pedro

No se me ocurre mejor forma de invertir mi tiempo que observando, disfrutando y escribiendo sobre aquello que más me entretiene: la moda, el cine y las series. También tengo una inexplicable atracción por los aparatos con muchos botones, por lo que estaba bastante claro que iba a terminar pegada a una calculadora, a una máquina registradora o al teclado de un ordenador. De momento, todo bien.

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