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4 millones de euros: eso es lo que cuesta el nuevo capricho de Pierre Casiraghi y Beatrice Borromeo

El hijo de Carolina de Mónaco ha adquirido un castillo, Patrimonio de la Humanidad, al sur de los Alpes franceses

Vivimos momentos difíciles por el coronavirus, pero esto no impide que algunas personas continúen con sus planes. Pierre Casiraghi, hijo de Carolina de Mónaco y  el fallecido Stéfano Casiraghi, ha hecho realidad uno de sus grandes sueños. Ha adquirido un castillo valorado en 4 millones de euros, que se encuentra a unos 100 kilómetros de Montecarlo, al sur de los Alpes franceses. El castillo de Beauregard, que es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, fue construido en el siglo XIV y tiene una espectacular finca de 120 hectáreas de terreno. Dentro de la edificación, de 900 metros cuadrados, se encuentra la célebre `Galería de los ilustres´, donde se pueden admirar 327 retratos de personajes históricos, tanto de Francia como de toda Europa, desde el siglo XIV hasta el XVII, lo que la convierte en la galería más grande europea.

Pierre, de 32 años, siempre se ha sentido atraído por la Edad Media y ahora ha conseguido su sueño de tener un casillo de esta época histórica, lo que le permitirá poder practicar otra de sus grandes aficiones `behourd´, un deporte de combate medieval perdido desde hace mucho tiempo, pero por el que Pierre siente pasión. Quizá en un futuro se lo enseñe a sus dos hijos, Stefano y Francesco, nacidos fruto de su matrimonio con Beatrice Borromeo. La pareja se dio el `sí quiero´ en 2015, después de siete años de relación y siempre han mantenido un perfil muy bajo. Nada que ver con Andrea o con Carlota Casiraghi, que son habituales de la prensa social a nivel mundial.

Beatrice Borromeo, Pierre Casiraghi, hijos
Gtres

El hecho de que su tío Alberto de Mónaco  se encuentre enfermo, superando el coronavirus, no ha  cambiado los planes de Pierre, que ya es propietario de un emblemático castillo con una gran historia. Siempre fue propiedad de una única familia, los descendientes de Antonie de Villeneyve, que fue quien ordenó su construcción. Durante más de cinco siglos, siempre les perteneció, pero los problemas económicos han hecho que tomen la decisión de ponerlo a la venta, pues no pueden hacer frente a los costes de renovación. El Conde Patrick de Clarens, que ha sido su último propietario, decidió vende este castillo que fue construido con las piedras que quedaban de la Catedral de Florencia. Los propietarios eran muy populares entre los aldeanos por lo que consiguieron sobrevivir incluso a la Revolución Francesa ilesos.

Fue construido para ser utilizado como lugar de caza,  y en 1470 fue cuando se construyó el castillo, que ha servido como lugar de celebraciones de bodas, bautizos y comuniones, así como cacerías. Con ello conseguían algunos ingresos  para su mantenimiento, pero no ha sido suficiente y los propietarios se han visto obligados a  desprenderse de su bien más preciado.

 

Situado en la región de Mons, al sur de Francia, se puede convertir en la segunda vivienda del hijo de Carolina de Mónaco y su esposa, quien ha apoyado la decisión de Pierre de adquirir esta propiedad. Quizá  cuando toda la situación del coronavirus  haya terminado, Casiraghi y Borromeo organicen una gran fiesta de inauguración con toda la familia.

 

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