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La foto de Kate Middleton trabajando desde su despacho que todos queríamos ver

La crisis mundial por el coronavirus y el contagio de Carlos de Inglaterra ha puesto a los Duques de Cambridge en primera línea

El coronavirus está cambiando muchas cosas. No solo a nivel social, que es evidente, sino también a nivel individual, incluyendo a todo tipo de personas. Si hay unos royal que se han visto afectados por la pandemia esos los británicos. La edad de Isabel II hizo que la Reina de Inglaterra abandonase Londres tan pronto como la crisis se hizo patente, unos días después fue su hijo Carlos quien salió de la capital de Reino Unido camino a Escocia. Y así, de manera paulatina e inesperada, quedó Guillermo de Inglaterra como cabeza visible de la monarquía británica.

En ese trance, el príncipe Harry ya había abandonado su país para reunirse con Meghan y su bebé y el que fuera marido de Diana de Gales dio positivo por el virus. Pero el Duque de Cambridge no está solo. Junto a él, como único e imprescindible apoyo, está Kate Middleton.

La madre de George, Charlotte y Louis está siendo parte activa del plan de la Corona para estar presente y junto al pueblo en este drama sin precedentes, y la última imagen publicada desde el perfil oficial de Instagram que comparte con su marido no solo demuestra que la elegancia y la sencillez no están reñidas si no también que la cuñada de Meghan Markle no renuncia a ellas ni para los compromisos que no requieren que salga de casa.

En la fotografía se ve parte del despacho de la Duquesa de Cambridge y aunque son pocos los detalles a la vista, sí queda claro que la literatura tiene un lugar importante para ella y que los tonos suaves predominan en la estancia. Un sofá blanco con cojines de estampado claro, una butaca a tono, cortinas grises, una alfombra con bordados  y un escritorio y un pequeño armario en madera son los únicos objetos que se ven, pero que no dejan duda de la luminosidad de la estancia. Con las piernas cruzadas, hablando por teléfono y un cuaderno abierto delante, la pose de la que hubiera sido nuera de Lady Di transmite serenidad.

Para la ocasión, Kate eligió un sencillo traje de chaqueta en rosa, con botonadura cruzada y pantalones que, aunque no se ven enteros, se perfilan de corte capri, ya que se intuye parte de la pierna de la duquesa. Con el pelo suelto y sin más joyas a la vista que su anillo de casada, la mujer de Guillermo de Inglaterra ha demostrado una vez más que no necesita de complementos para brillar con luz propia. 

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