¿Varapalo o favor?

Meghan Markle deja de ser tratada como una royal

Una conocida organización benéfica inglesa que ayuda a mujeres y de la que fue anfitriona Meghan Markle, le retira el tratamiento de Su Alteza Real.

Conforme pasa el tiempo, Meghan Markle va perdiendo fuelle como miembro de la Casa Real Británica. Cuidado, eso no quiere decir que deje de ser un personaje interesante, más bien todo lo contrario. Pero sí quiere decir que sus privilegios empiezan a menguar progresivamente. La última muestra de ello la encontramos en Smart Work Charity, una organización benéfica que ayuda a mujeres a afrontar con garantías entrevistas de trabajo, y con la que la exactriz colaboró, le ha quitado de su página web el tratamiento de ‘Su Alteza Real’, dejándola únicamente como ‘La duquesa de Sussex’, que es el único cargo real que sigue desempañando tras su salida de la Familia Real.

Así las cosas, se puede decir que Meghan Markle ha dejado de ser royal. Algo que no sabemos muy bien si es un mazazo o una alegría para ella ya que se sentía muy agobiada y expuesta, sobre todo por el escrutinio público al que estaba siendo sometida. La presión social y mediática hizo a los duques de Sussex tomar la drástica decisión de renunciar a sus privilegios como miembros de la corona inglesa. Fueron ellos mismos los encargados de anunciarlo con estas palabras: “El duque y la duquesa de Sussex están agradecidos con Su Majestad y la Familia Real por su continuo apoyo mientras se embarcan en el próximo capítulo de sus vidas. Según lo acordado, entienden que están obligados a retirarse de los deberes reales, incluidos los nombramientos militares oficiales. Ya no recibirán fondos públicos para los deberes reales. Con la bendición de la Reina, los Sussex continuarán manteniendo sus patrocinios y asociaciones privadas”.

La reina Isabel secundó estas palabras con otras de arropo y comprensión: "Harry, Meghan y Archie siempre serán miembros muy queridos de mi familia. Reconozco los desafíos que han experimentado como resultado de un intenso escrutinio en los últimos dos años y apoyo su deseo de una vida más independiente”.

La imagen de su último acto oficial como miembros de la realeza ya está en el recuerdo de todos los ingleses. El príncipe Harry y Meghan asistieron junto al resto de la familia real británica al servicio religioso de la Commonwealth en la abadía de Westminster el pasado lunes. Aunque es el último acto oficial, la renuncia no se hará efectiva hasta el día 31 de este mes. Esta última ceremonia, presidida por la reina Isabel II, despertó un especial interés al tratarse de la despedida del matrimonio.

Harry, Meghan
Gtres

Ahora ya disfrutan de su idílica y sosegada vida en Vancouver (Canadá), donde han establecido su residencia junto a su hijo pequeño. Allí pasean por el bosque tranquilos, establecen contactos con sus vecinos (que hablan maravillas de ellos) y permanecen alejados del foco mediático. Lo que sí que tienen claro son sus planes para el próximo verano. Una parte lo pasarán en el castillo de Balmoral (Escocia), residencia estival de Isabel II; la otra, se marcharán a Los Ángeles para cumplir con Doria Ragland, la madre y máximo apoyo de Meghan Markle. Las cosas han cambiado mucho para los Sussex y que este colectivo benéfico le haya quitado el tratamiento de Su Alteza Real a Meghan Markle no hace más que confirmarlo.

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