María Pombo, una feliz mamá que muestra su cuerpo postparto

Una semana después de dar a luz, María Pombo ha contado a través de las redes sociales todo sobre el nacimiento de Martín y no ha dudado en mostrar su cuerpo tras el parto.

María Pombo muestra su cuerpo tras dar a luz a su hijo Martín
Instagram @mariapombo

Ha empezado el año de la mejor manera posible, con su pequeño Martín en brazos tras un parto que, según ha asegurado, fue tan bueno que volvería a repetir hoy mismo. Así ha empezado el nuevo año María Pombo, que no duda en compartir su felicidad a través de sus redes sociales.

Como es habitual en ella, la influencer ha querido ser de lo más sincera con sus miles de fans, que desde el nacimiento de Martín, el pasado 27 de diciembre, estaban deseosos de conocer todos y cada uno de los detalles del gran día. Y aunque algunos los ha ido contando María a cuentagotas, como el orden de los apellidos del pequeño, que tanto tiempo ocupó en sus redes sociales y que tras un sorteo fue Castellano Pombo, la recuperación del embarazo ha sido el tema principal desde que saliera del hospital.

Muchos han sido los fans de María los que le han preguntado por su cuerpo tras dar a luz, algo que la influencer no ha escondido y, mostrando su admiración por el cuerpo de la mujer ante este momento, ha mostrado en sus redes sociales. “No me cabe en la cabeza cómo es posible que hace seis día tuviera a Martín dentro… Somos de otro planeta. Este es mi caso y estoy orgullosísima de mi cuerpo, de lo que ha sido capaz de crear en nueve meses, de los kilos de más y de cómo se está recuperando”.

María Pombo muestra orgullosa su cuerpo postparto
Instagram @mariapombo

“Esta era mi tripa el día después de dar a luz” ha señalado María mostrando su imagen reflejada en el espejo del hospital, un día después de nacer Martín, en la que aún tenía abultada la tripa.

Además, María ha contestado a todas las preguntas de sus fans, y ha confesado detalles del parto, desde el momento en el que ingresaron a las primeras contracciones,  o al momento en el que la pusieron la epidural, uno de los más difíciles para ella: “para mí la parte más desagradable (que no dolor) fue el pinchazo”.

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