Paris Hilton rompe a llorar al hablar de los abusos que sufrió en un internado durante su adolescencia

Más de 20 años después de los abusos físicos y psicológicos que sufrió en un internado, Paris Hilton ha denunciado públicamente los abusos de poder de estas instituciones para evitar que más niños pasen por esta pesadilla.

Aunque han pasado más de dos décadas, y ya había confesado públicamente sus traumáticas vivencias, Paris Hilton no ha podido evitar romper a llorar al recordar los duros abusos que sufrió durante su estancia en un internado. Frente al Senado estatal en el Capitolio de Utah, la millonaria ha recordado una horrible etapa de su vida que preferiría olvidar, y de la que ha contado todos los detalles para ayudar a otros niños que puedan encontrarse en su situación.

“Mi nombre es Paris Hilton, soy una superviviente de abuso institucional y hoy hablo en nombre de los cientos de miles de niños que actualmente se encuentran en centros de atención residencial en Estados Unidos”. Con estas palabras, la heredera del imperio hotelero ha empezado una desgarradora declaración sobre lo que ocurrió cuando tenía 16 años y fue internada en un centro de Utah. “Se me maltrataba verbal, mental y físicamente de forma diaria. Se me aisló del mundo exterior y me despojaron de todos mis derechos humanos. Sin diagnóstico de ninguna clase, se me obligaba a consumir medicación que me dejaba exhausta y aturdida. No respiré aire fresco ni vi la luz del sol durante 11 meses seguidos. Ni siquiera contaba con un mínimo de privacidad, se nos vigilaba en el cuarto de baño y hasta en la ducha” ha explicado Paris, que sobre este último punto ha asegurado:” Era solo una niña y me sentía violada todos los días”

Sin poder contener las lágrimas pero dispuesta a relatar su pesadilla, Paris ha querido denunciar estas prácticas que asegura le han dejado secuelas y miedos. “Esta es una prueba de que el dinero no te protege necesariamente contra el abuso. Cuento mi historia para representar a tantos niños que han vivido lo mismo que yo. No pretendo dar pena, sino señalar a aquellos que financian y administran estos programas”.

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