Aquí y ahora

Sara Carbonero recuerda la importancia de vivir el momento

A través de su última publicación en Instagram, Sara Carbonero hace un ejercicio de añoranza de tiempos que consideraba rutina pero que ahora echa de menos

Madrid es la ciudad española más afectada por el coronavirus. Todo el país permanece en sus casas respetando –en su gran mayoría- las medidas de confinamiento impuestas dentro de este estado de alarma para frenar a la pandemia. A 564 kilómetros de la capital, en Oporto, la situación no es muy distinta. Hay menos casos, pero la población aguarda en sus casas un final feliz para esta pesadilla. Una de ellas es Sara Carbonero, que durante estas semanas está abriéndose en canal a través de sus publicaciones en Instagram.

La periodista empieza a añorar algunos momentos que tuvieron lugar hace escasas semanas, pero que hoy en día tiene prohibido realizar. Muchas de ellas son autodidactas porque se recuerda a sí misma lo feliz que estaba siendo antes de todo este confinamiento y quizás no fuese consciente. ¿ Rutina o vida? La pregunta es complicada pero bien es cierto que muchas veces caemos en el error de no apreciar el momento que estamos viviendo. Y eso es lo que le ha pasado a la periodista, que ha posteado una imagen suya bebiendo una carioca de limón. En ella hace un ejercicio de reflexión sobre lo que a toro pasado supuso para ella ese momento.

Sara Carbonero
Gtres

“Esta fue la última carioca de limón que me tomé fuera de casa antes del confinamiento. Hoy he encontrado la foto que no tendría nada de interesante si no fuera por este motivo y porque al verla no he podido evitar pensar que si hubiera sabido lo que nos esperaba seguramente la habría saboreado de otra manera”, comienza diciendo. Nadie hacía presagiar lo que estaba por venir: “Estaba con dos buenas amigas, contándonos cómo había ido el día, desahogándonos cada una con sus problemas cotidianos, riéndonos (mucho) por cosas absurdas y planificando una cena para el día siguiente a base de recetas saludables. No era una mañana especial o eso creía yo. Nos despedimos como todos los días, cada una subió a su coche y puso la misma canción, de la que habíamos hablado un rato antes porque no había manera de sacárnosla de la cabeza (“pero si le suena la canción, le da una depresión tonta...”). Nos mandamos un audio, nos volvimos a reír. Cada una se fue al cole a por los niños y hasta el día siguiente, pensamos”, prosigue.

Pero no hubo día después porque el confinamiento como medida preventiva ya había comenzado: Esta tarde una de estas amigas me ha escrito un mensaje para decirme que tenía un regalo para mí, que me lo dejaba en el portal. Con guantes y mascarilla he bajado a buscarlo, ella ya estaba en el coche. Apenas nos hemos despedido con la mano y una sonrisa de “ya queda menos”. He cerrado la puerta y ahí en la escalera, un ramo de camelias recién cortado de su jardín para acercarme un poquito la primavera y de paso recordarme que hace unos días que llegó. Porque no sé si os pasa también a vosotros, pero yo últimamente no sé en qué día vivo. Al ponerlas en agua he seguido pensando en ese último sorbo de mi carioca de limón, en que debía haberlo saboreado de otra manera además de porque en casa no me sale ni parecida la infusión porque quizá fue la última que compartí con esta amiga que está a punto de ser mamá, antes de que nazca su bebé dentro de unos días”, ha explicado.

Sara: ''Lo que pensaba que era rutina, era vivir''

Y he aquí donde llega su conclusión a modo de ejercicio para sí misma: “Mientras colocaba el jarrón he sentido una profunda sensación de añoranza, de algo que yo consideraba cotidiano, “normal” y corriente: Tres amigas, un café, nuestro rincón, un sillón amarillo bastante incómodo, música de fondo y una terapia de risas que cambiaba por completo mis días. Y entonces he caído en que lo que yo pensaba que era rutina, en realidad era vivir”.

Sin lugar a dudas, Sara Carbonero ha querido enseñar a todo el mundo la importancia de ser conscientes del aquí y ahora y fomentar el mindfullness. Por cierto, lo ha hecho con mucho estilo y con otro lookazo de los que no tiene acostumbrados: cárdigan con estampado étnico, jeans, Converse blancas, jersey de punto del mismo color y un sombrero burdeos

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