Vídeo de la semana

Diáfana

La mansión de María Teresa Campos está vacía

La veterana periodista vive en una mansión que por ahora sigue sin comprador -pese a que ha bajado notablemente su precio- pero que ya está de mudanza desde hace tiempo.

María Teresa Campos
Gtres

Sin muebles, en el más estricto sentido de la palabra. Desde que en 2017 María Teresa Campos decidiese poner en venta su mansión de Molino de la Hoz (Las Rozas, Madrid), progresivamente todos los muebles y enseres de esa casa han ido saliendo en busca de mejor vida. Unos, han sido subastados en virtud de la necesidad de liquidez que durante una época acució a la comunicadora malagueña. Otros, reposan en un guardamuebles a la espera de un nuevo hogar en el que tengan cabida. Pero lo cierto es que los 1615 metros cuadrados de casa están desangelados, prácticamente vacíos. Tan solo queda amueblada la pequeña parte en la que habita Teresa: salón, cocina, dormitorio… Más pequeña aún desde que hace tres meses su novio, Edmundo Arrocet, salió de viaje para nunca volver.

María Teresa Campos se vio obligada hace ahora un año a sacar a subasta muchas de las valiosas piezas que decoraban su casa. Sillones, muebles, espejos, relojes y un sinfín de antigüedades que en su día adquirió para decorar la casa de sus sueños -la que se había comprado con el esfuerzo de su trabajo- asesorada por el desaparecido decorador Jaime Fierro, experto en antigüedades. Según publicó entonces la revista Semana, por algunas de esas joyas decorativas se embolsó importantes cantidades de dinero tales como 1900 euros en el caso de un reloj de bronce del siglo XIX o 3000 en el de unos espejos.

Casa de María Teresa Campos
Gtres

La malagueña se desprendió de las piezas más ostentosas que adornaban los cientos de rincones de su mansión y que ya no tenían mucho sentido. Sobre todo porque, al quedarse sola (tras la marcha de sus hijas hace ya décadas), apenas si tenía tiempo para recorrer la casa y disfrutarlas todas. Como ha confesado ella en algunas ocasiones, para decorar la casa de sus sueños se gastó mucho dinero. Todos los acabados y objetos adquiridos eran de gran calidad. Ahora, adornan las casas de quienes acudieron a la subasta de la Campos y cambiaron sus artículos por un dinero en efectivo que le hacía más falta a la periodista.

Otras tantas piezas, en este caso más funcionales, decoraban el pequeño chalé que hace varios años alquiló con Edmundo pensando en mudarse a él cuando vendiese la mansión. La casa, que salió a la venta por un precio cercano a los cinco millones de euros, nunca se vendió y Teresa Campos, por ello, nunca se mudó a una casa que había incluso amueblado y cuyo alquiler estuvo pagando durante un año. Parte de esos muebles, irán a amueblar el piso que busca para instalarse junto a Terelu en Aravaca, venda o no venda el ansiado chalé.

Así las cosas, Teresa Campos vive en una mansión que por ahora sigue sin comprador -pese a que ha bajado notablemente su precio- pero que ya está de mudanza desde hace tiempo. Sus salones y sus grandes espacios están vacíos, una situación incluso lógica para quien lleva tres años queriendo decir adiós a los muros que la sostienen. Con comprador o sin él, queda poco para que su propietaria eche la llave para siempre y se mude junto a su hija y nieta Alejandra, a una zona más cercana a Madrid y a un espacio más reducido.

 

Continúa leyendo