Muere a los 61 años

Christine, Liam y Aimee: el legado que deja Michael Robinson

El mítico narrador de fútbol pierde la vida a consecuencia del cáncer. Deja viuda a la mujer de su vida y a dos hijos que fueron sus pilares

Michael Robinson ha fallecido este martes 28 de abril a los 61 años de edad, víctima de un cáncer con metástasis que le detectaron en octubre de 2018. Su pérdida deja un gran vacío sobre todo en el periodismo deportivo. El inglés, natural de Leicester, era uno de los narradores más carismáticos de partidos de fútbol desde hacía décadas. Era una de las voces autorizadas de Canal + primero y Movistar + después, además de emisoras radiofónicas como la cadena Ser.

El exfutbolista era una persona muy querida y que deja muchísimos amigos en la profesión. Las muestras de dolor y pésame son constantes desde que hace unos minutos la cuenta oficial de Michael Robinson –gestionada por su familia- publicase la noticia que nunca hubieran querido escribir: "Con tremenda tristeza os comunicamos el fallecimiento de Michael. Nos deja un gran vacío, pero también innumerables recuerdos, llenos del mismo amor que le habéis demostrado. Os estaremos eternamente agradecidos por haber hecho a este hombre TAN FELIZ, nunca caminó solo. Gracias".

Michael Robinson, Christine
Gtres

Su muerte deja huérfana a una familia que siempre se ha erigido como su principal apoyo. Una familia que encabeza Christine Robinson. Ambos llevaban juntos más de 40 años y eran la viva imagen de matrimonio perfecto. Se conocieron cuando Michael Robinson jugaba en la Premier League, allá por principios de los 80. Después, ella lo dejaría todo para marcharse con él a España, en 1987, a propósito de su fichaje por el Osasuna de Navarra.

Fruto de su matrimonio llegó el nacimiento de sus dos hijos: Liam y Aimee. Los cuatro formaron un bloque sólido y muy unido, sobre todo desde que le detectaron la enfermedad en 2018. Los tres cerraron filas con Michael y le llenaron de energía. De hecho, tal era su positivismo para plantar cara al cáncer que por momentos nos hizo creer que acabaría por curarse, si bien es cierto que los médicos eran muy pesimistas en cuanto a su pronóstico. Todo un ejemplo de superación que dice adiós demasiado pronto.

Michael Robinson, familia
Gtres

Una de las anécdotas de sus hijos que Michael Robinson contó en alguna que otra entrevista fue que su hija Aimee fue testigo de los atentados en el puente de Londres de hace tres años. La joven mensajeó a sus padres de madrugada para contarles lo ocurrido, pero no obtuvo respuesta: "Menos mal que mi mujer y yo estábamos ya en la cama y no fuimos conscientes de lo que no estaba mandando, porque si no, me habría llevado un susto de muerte y no habría sabido cómo reaccionar”, contaba aliviado el narrador.

Su esposa se involucró muchísimo en la batalla contra el maldito cáncer. Suya fue la decisión de visitar a un prestigioso doctor Cristóbal Belda, jefe de Oncología de La Paz y persona que trató al golfista Seve Ballesteros. Desde aquel momento le han tenido que intervenir quirúrgicamente hasta en tres ocasiones, pero siempre las afrontó con entereza: “Con el primer diagnóstico pasé del estado de shock a tomar las riendas. La ciencia ha hablado, me dije. Ahora me toca a mí decidir cómo quiero vivir lo que me queda. Bien es cierto que me había tomado unas cervezas, pero regresé a casa sintiéndome invencible. En medio de una epifanía que me dejó como nuevo”, comentaba a ‘El País’.

Se va la voz del fútbol español justo en el momento en el que el fútbol ha parado por primera vez en la historia. Deja devastada a una familia que le amaba, pero con un recuerdo de él imborrable. Descansa en paz, Michael.

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