10 accesorios clásicos de la historia de la moda

Han revolucionado el mundo de la moda y siguen, a día de hoy, fascinando a todos los expertos. Repasamos estos iconos de larga trayectoria.

Nacieron para revolucionar y han ido mutando para seguir siendo referentes. Las modas cambiantes no van con ellos. Puede que hoy estos accesorios formen parte de los clásicos de la moda, pero el día que llegaron al mundo lo hicieron para marcar una revolución. Su espíritu intrépido los ha mantenido inalterables en el tiempo. Son la excepción que confirma la regla: cada seis meses todo debe cambiar. Menos para ellos. 

Kelly, de Hermès

Kelly Hermes
Grace Kelly con su hija Caroline, en 1958 / Gtresonline

Así ha sido para el Kelly, el modelo más emblemático de la casa Hermès -creado en 1930 bajo el nombre Aut à Courroies-, que adquirió su iconográfica dimensión en 1957, cuando Grace Kelly ilustró la portada de la revista Life parapetada tras este bolso, para disimular su embarazo de Carolina de Mónaco. 50 años después, sigue siendo una de las piedras angulares de la moda de todos los tiempos.

2.55, de Chanel

Coco Chanel
Gtresonline

Fue la mente preclara de Coco Chanel para intuir las necesidades de las mujeres la que le hizo diseñar complementos perdurables en el tiempo. Como el modelo 2.55, lanzado en febrero de 1955: piel acolchada, color negro y asas de cadena.

Lady Dior

Lady Dior
Lady Di / Gtresonline

Atemporal, el "cannage"  de este emblemático bolso está inspirado en el mobiliario de Napoleón III. Fue por primera vez en 1995, en París, que Diana de Gales lució este bolso, regalo de la primera dama Bernadette Chirac. El flechazo de la princesa fue tal que la maison lo rebautizó Lady Dior en su homenaje.

Amazona, de Loewe

Amazona Loewe
Loewe

En 1974, Darío Rossi crea para Loewe el modelo Amazona, el primer bolso flexible de la historia lanzado por una firma de moda. Todo un cambio en la forma de vestir y entender este accesorio.

La cuña de Salvatore Ferragamo

Salvatore Ferragamo
El mítico modelo Arcoíris / Museo Ferragamo

La necesidad, sin duda, agudiza el ingenio. Que se lo digan sino a Salvatore Ferragamo: cuando el conocido zapatero desarrolló su famoso tacón de cuña en 1936, una de las grandes revoluciones dentro del mundo del calzado al elevar a la mujer sobre pedestales antes sólo reservados a las divinidades, lo hizo para sustituir el acero alemán que utilizaba para hacer sus enfranques metálicos, un material incluido en la lista de sanciones económicas impuesta a Italia tras la guerra de Etiopía.

Speedy, de Louis Vuitton

Speedy
Louis Vuitton

Este tipo de historias y logros, imprescindibles para crear mitomanía, no están exentas de cierta ironía: cuando en 1896 Georges Vuitton lanza el célebre monograma LV para luchar contra la falsificación -lo que supone el comienzo del fenómeno de la logomanía en el mundo de la moda-, con el modelo Speedy como buque insignia de la firma.

Trinity, de Cartier

Trinity
El anillo Trinity / Cartier

No la carencia, pero sí la simplicidad, fue lo que introdujo el poeta y dramaturgo francés Jean Cocteau cuando ideó, en 1923, el anillo Trinity para la casa Cartier: tres alianzas entrelazadas en oro blanco, amarillo y rosado de 18 quilates, que simbolizan amor, fidelidad y amistad.

Mientras el mundo se mueve en torno a un ritmo vertiginoso, este tipo de accesorios, a pesar de su carácter inmortal, también han sufrido innumerables metamorfosis a lo largo de su trayectoria. Una capacidad regeneradora que les ha permitido perdurar con mayor vigencia si cabe, afianzando la idea de lo atemporal en un mundo con fecha de aducidad. ¿Cómo olvidar las sucesivas versiones que Karl Lagerfeld ha realizado del bolso 2.55, el rediseño que hizo del Kelly Gaultier, la ampliación del concepto del anillo Trinity de Cartier a relojes y bolígrafos, o la colaboración que Marc Jacobs emprendió en 2003 con Takashi Murakami para elevar el anagrama de Vuitton al estatus de icono pop?

Nuevos clásicos

Converse Chuck Taylor All Star
Converse Chuck Taylor All Star

Pero la historia de la moda suele ir más allá. La influencia que en la actualidad tienen sobre las tendencias globales complementos llegados del mundo del deporte, la imaginería militar y los avances tecnológicos, también han conseguido crear objetos de culto que han sobrevivido a los caprichos de la moda. Son los conocidos como nuevos clásicos.

Tal es el caso de la Ray Ban Aviator, las gafas de sol creadas en 1936 para los pilotos del ejército de EE UU, que Tom Cruise llevó, ya famosas, en la película Top Gun. Del mechero Zippo, también ideado para el ejército norteamericano, y que el mundo del celuloide, con películas como La chaqueta metálica, Dogma o Reservoir Dogs, se encargó de elevar a icono del estilo de los chicos más vanguardistas.

O del perseguido reloj Casiotron, el primer reloj digital introducido por Casio en el mercado en 1974, todo un emblema generacional. Y, por supuesto, qué sería de nuestra vida sin las zapatillas Converse Chuck Taylor All Star, diseñadas en 1908, y que adoptan el nombre del jugador de baloncesto de la NBA. Un modelo imitado por creadores de la talla de Marc Jacobs, Karl Lagerfeld y Dsquared.

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