It bags? los secretos de un bolso Prada

Son necesarias más de 35 horas de trabajo para unir las 51 piezas que forman el nuevo bolso estrella de Prada. Nos trasladamos a los talleres toscanos de la firma para descubrir cómo una idea se hace lujo.

marie-claire.es. 6 de mayo de 2008

It bags? los secretos de un bolso PradaEstamos ya habituadas a que las marcas de bien que todas conocemos, y que son nuestra debilidad, nos presenten «el bolso» de la temporada, lo que la lengua anglosajona resume tan bien como «it-bag», y que éste cobre vida propia ante nuestros ojos, desde las páginas de publicidad o vistos ya colgando del brazo de una «celebrity», como sublime objeto de deseo. Son los bolsos que traen lista de espera, los que, marketing aparte, producen una atracción fatal en la consumidora atenta. Alguno más que otros, ya que todo depende de la habilidad con que la firma resume en el objeto su propio espíritu, un intangible que vale más que el bolso en sí. Y si hay un «itbag» infalible, temporada tras temporada, éste es el de Prada, la archiconocida firma italiana a la que siguen tantas otras por su espíritu innovador, a menudotransgresor y experimental, y por el siempre presente espíritu de su creadora, Miuccia Prada, una esteta muy refinada y con un inimitable sentido del humor.

De modo que, sin dudarlo, nos hemos metido en las entrañas de «el bolso» de Prada de este otoño. Para ver cómo se hace, paso a paso, y procurar descubrir los secretos que encierra ese bolso en particular, ese objeto inanimado que no obstante te habla y te dice: «¡Cómprame, mírame, tócame, llévame contigo!».

Para ello hemos viajado a Toscana, a un lugar llamado Terranuova, donde Prada posee una de sus 14 fábricas italianas. La llaman Campionario di Pelleteria y en ella se producen los prototipos de todos los bolsos de la firma. Un edificio moderno, que seguramente responde a la ampliación de uno de los muchos pequeños productores toscanos de piel que Prada ha ido comprando a lo largo de los años, donde nos van a guiar, de departamento en departamento, por los pasos artesanales que construyen ese objeto elegido. Al bolso lo llaman cariñosamente, como en familia, «il bauletto», pero su nombre codifi cado, mucho más técnico, es el de Prada Glacé Zippers Bag. Está hecho a partir de una pieza de cuero de ternera joven que ha sido teñida con un color rosado, de piel desnuda, sobre cuyo centro se ha extendido de forma radial y en «dégradé», por medio de sprays, un tinte gris. Todo patentado por Prada.

Pero, en fin, vayamos al principio de todo. El «bauletto» fue concebido hace tiempo, casi un año, a la vez que se pensaban ya las colecciones de moda para este otoño. El discurso: la transformación, la metamorfosis de la materia, y la mutación. En lo textil, los tejidos cambian de peso, tacto y color en una sola pieza gracias a nuevas tramas e hilaturas, y eso determina el corte y la forma. Esa primera abstracción de un espíritu investigador y experimental desde la base de la materia prima, muy propio de la firma, Miuccia Prada la alarga hacia sus colecciones de accesorios, y lo hace in situ, en cada taller de prototipos. Se reúne con los artesanos-jefe de cada área, les da indicaciones generales sobre materiales, colores y formas. Sobre esta base, puramente abstracta, el equipo de investigación de materias primas se pone en marcha.

It bags? los secretos de un bolso Prada El resultado de esa primera búsqueda es un muestrario de materiales terminados que recoge el departamento de estilo, el cual empieza a diseñar según las claves dictadas. Más adelante, el diseño se va perfilando en el departamento de estilo de Milán, dirigido personalmente por Miuccia Prada, hasta que es aprobado. El siguiente paso se da ya en el área de producto, que se encarga de traducir los dibujos de los diseñadores en diseños exactos a los que añade todos los datos técnicos que precisarán los patronistas. De ahí a la fábrica de prototipos. En la nave de materias primas están ya aprobadas y catalogadas en perfecto orden las pieles, exclusivamente tratadas para Prada, de «vitellino glacé» rosas y grises. Viéndolas así, tan juntas, nos damos cuenta de que todas son distintas y sin embargo muy parecidas, y que, por tanto, cada bolso será único y jamás idéntico a otro.

En la sala de patronaje manual, el especialista tiene preparados los patrones de los componentes del «bauletto» sobre cartulina. El resultado: 129 plantillas que, ya cortadas en piel, se convertirán en los 51 componentes del bolso. Sus manos expertas han resuelto y probablemente mejorado la funcionalidad o el efecto del modelo. Su ojo técnico es irreemplazable. Hay una segunda sala de patronaje, éste por ordenador. Ahí los patronistas realizan el mismo proceso, y, además, lo codifican.

El proceso es complejo y largo, pero tiene la ventaja de archivar todos los datos técnicos, muy valiosos a la hora de editar variantes de modelos ya realizados. El archivo de Prada contiene unas 20.000 piezas, guardadas celosamente desde 1978. Terminadas las plantillas de cartulina, se reparten entre las materias primas del modelo: la piel, el forro y los accesorios de metal, y de ahí pasan al laboratorio. Ésta es la zona donde los artesanos, maestros con más de veinte años de experiencia, cortan y ensamblan. Los cortadores hacen milagros con la pieza de cuero, y su pericia es emocionante para el profano, pues en un visto y no visto han cortado a mano alzada todos los elementos previstos, evitando posibles taras y aprovechando prácticamente toda la superficie de la piel. Quienes cosen, ya sea a mano o a máquina, demuestran también un conocimiento profundo de los materiales que manejan.

It bags? los secretos de un bolso Prada

Las manos de unos y otros son a la vez duras y flexibles, certeras.
Jamás tiemblan. Morbidez. Con esta única palabra, dictada por Miuccia Prada en una de esas reuniones con investigadores, artesanos y diseñadores, cada cual sabe lo que tiene que encontrar. Deberá ser algo original, sensual, transformable, ligero y de la mejor calidad. En el laboratorio de la fábrica dicen: «Tenemos el privilegio de trabajar con tiempo, recursos, y, lo más importante, tenemos libertad e iniciativa para experimentar». Los propios artesanos participan a nivel creativo en la materialización de una nueva idea. Están rodeados de muestras experimentales de pieles manipuladas con mecanismos inventados (hilos, torsiones...) para traducir con efectos ópticos y táctiles ese concepto inicial de morbidez.

En Prada, el trabajo de investigación es imprescindible para que sus productos se mantengan y crezcan donde ya están, en la punta de lanza de las tendencias, por delante de los demás y con la sorpresa constante de otra vuelta de tuerca. Como, por ejemplo, el gradual cambio del logotipo: las letras que componen el nombre, hechas en metal, se incrustan una a una en la piel. En el «bauletto» están aplicadas a mano sobre la placa de metal que lo adorna, cuyo espesor ha sido reducido al máximo; se trata aliviar el peso del bolso sin renunciar a ninguno de sus accesorios ni de sus guiños estilísticos, que en este bolso están representados por el juego de la duplicidad: el oro y la plata, las cremalleras dobles en ambos colores que, al abrirse, dan un mínimo fuelle, y las asas forradas, que están hechas con la técnica manual que se emplea para forrar los mangos curvos de los paraguas y bastones. En el taller de costura está todo preparado para ensamblar las piezas del «bauletto», que ya tienen incorporados los accesorios (cremalleras, placas, anillas). Sobre la mesa, las dos piezas frontales y la larga y única tira que forma los laterales están dispuestas, ya forradas, del revés. Y del revés se ensamblan, ribeteando las costuras por dentro. Después se le da la vuelta al objeto. Un vistazo para comprobar los acabados, y al final de todo, se le cosen las asas.

It bags? los secretos de un bolso Prada

«Et voilà!»... El producto acabado se va directamente a pasar el primer control de calidad. Como es un prototipo, viajará de la fábrica al área de producto y de allí al estudio de diseño de Milán, donde el equipo de diseño y la Sra. Prada tendrán la última palabra. El bolso ya tiene vida propia. Ya está fotografiado, acompañado de las modelos del momento, para la campaña de publicidad. Está colocado en los escaparates como un gran patriarca mutante que mira siempre al futuro. Porque en los estudios de Prada en Milán y en el Campionario di Pelleteria de Toscana que hemos visitado, los mismos creativos y los mismos artesanos están en estos momentos atareados en la materialización de las nuevas ideas de Miuccia Prada para el verano de 2008: ¿la ligereza, la utilidad, la textura, el misterio? Que será, será.


Continúa leyendo...

COMENTARIOS