Antalya Nall-Cain y Frederick von Preussen se han dado el 'sí, quiero' en una ceremonia de cuento de hadas

El descendiente de la reina Victoria de Inglaterra y la hija de Lord y Lady Brocket se han casado en la intimidad, rodeados de amigos y familiares y con todos los ingredientes de una boda con sello ‘royal’.

Millones de personas en todo el mundo estuvieron pegados a sus televisores aquel 19 de mayo cuando el príncipe Harry, nieto de la reina Isabel II, se casó con Meghan Markle, una actriz estadounidense. Las bodas reales están diseñadas para ser cuentos de hadas que nos inviten a olvidar nuestra rutina diaria, y todas cumplen a rajatabla esa premisa.

Las bodas reales también son demostraciones de tradición, a veces un poco distantes con la realidad del siglo XXI. La familia real representa ideales de continuidad y estabilidad, reflejando un presente arraigado en el pasado y asegurando que algunas cosas se tienen que mantener en el tiempo porque sí. Las bodas reales son eventos de cultura nacional. Sin embargo, hubo un momento en el que también se entendían como una expresión de interés nacional y ambición internacional. Si el público británico no ha estado pensando en el príncipe Harry y Meghan Markle como diplomáticos involucrados en una familia dedicada a las relaciones internacionales, eso es una señal de cómo ha cambiado la diplomacia occidental en los últimos años. Sea como fuere, un evento de estas características siempre es un acontecimiento político a destacar.

Boda herederos de Prusia
@coutureandroyals

La pandemia de coronavirus en el mundo continua imparable en esta segunda ola. Los fallecimientos vuelven a batir récord y los contagios se han duplicado por toda la geografía, desde Europa hasta Estados Unidos pasando por India e Israel, ningún país o continente se libra. A pesar de las restricciones sanitarias y de movilidad, el príncipe Frederick Alexander von Preussen y Antalya Nall-Cain han logrado darse el 'si, quiero' en una boda de cuento de hadas.

Lemsford, un pequeño pueblo ubicado en Hertfordshire (Inglaterra), ha sido el escenario elegido por los novios para empezar este nuevo capítulo de su vida juntos. En una íntima ceremonia en la Iglesia de San Juan, el 27 de septiembre los ahora 'marido y mujer' contraían nupcias abrazos del calor de sus amigos y familiares. A la ceremonia le siguió una preciosa recepción en el antiguo hogar de la familia de Antalya, reconvertido ahora en hotel de cinco estrellas y bautizado con el nombre Brocket Hall.

En cuanto a los protagonistas, él es tatara-tatara-tatara nieto de la reina Victoria de Inglaterra y su familia pertenece a una casa real desaparecida: los Hohenzollern, "una familia de gobernantes alemanes que tuvo su origen en una familia de condes de Suabia, en el siglo XI o XII, y que desde 1918 no ocupan ningún trono en Alemania". Por su parte, la novia es hija de Lord and Lady Brocket, una familia noble de Inglaterra dedicada al ejército y los negocios.

Para la ocasión, Antalya se enfundó un elegante vestido de volantes largo con un bolero a juego. Una combinación sofisticada que no ha logrado hacer sombra a la tiara Borcket, una joya familiar que también lució su bisabuela y su tía el día de su boda. Esta realizada con diamantes y flores de seis pétalos cada una, conectadas por una guirnalda de hojas.

Sergio E. González

Sergio E. González

Cuando era pequeño una de las cosas que más me gustaba era sentarme a coser con mi abuela Mercedes, modista y patronista. Pero, con los años me olvidé del ruido de la máquina de coser y decidí que a mi lo que me gusta es contar ideas sobre moda, arte y belleza, ya sea con palabras, imágenes, con campañas de publicidad o con señales de humo… lo mío es comunicar. Pero no todo se resume a eso, también me gusta el café con hielo, los perros salchicha, la paella de mi madre y leer poemas de Lorca.

Continúa leyendo