Carolina de Mónaco nos propone un estilismo en blanco y negro para las que adoran los básicos

Una apuesta segura para una cita muy especial.

Pocas casas reales han mantenido una relación tan directa y estrecha con la moda como la monegasca. Como su madre, Carolina de Mónaco es ese icono de estilo moderno y elegante que necesitaban los Grimaldi. Tal es el ansia con el que necesitamos una noticia de la familia real de Mónaco, que cada nueva foto suya es un titular que se vende solo.

La hija de Rainero III y la oscarizada actriz convertida en princesa, Grace Kelly, nació con un pan debajo del brazo en lo que a moda se refiere, desde el mismo día que nació en la biblioteca del Palais Princier, residencia oficial del príncipe de Mónaco fundada en 1191 como una fortaleza genovesa. 

Heredera del estilo y la belleza de su madre, Carolina lleva dando lecciones de moda desde que aprendió a pronunciar su primera palabra. A los cinco años, el diseñador Hubert de Givenchy le regaló un vestido exclusivo a medida. Mantuvo durante décadas una relación de amistad y confianza con el difunto Karl Lagerfeld, encargado de diseñar la ropa de la princesa en alguno de los momentos más importantes de su vida, para grandes eventos y galas. Carolina no solo fue musa e inspiración para Chanel, sino también confidente del creador de moda alemán

La princesa de Mónaco ha acudido este sábado a un espectáculo de danza a cargo de la Academia Princesa Grace, que forma parte de la Compañía de Ballet de Montecarlo. La Academia tiene como objetivo formar bailarines profesionales que se unirán a las principales compañías internacionales. Para lograr esto, enseñan a los estudiantes a desarrollar las cualidades esenciales necesarias para desempeñarse en esta industria, a saber, la disciplina, el respeto a la profesión, el empoderamiento del artista coreográfico, la apertura al mundo de las artes y la pasión.

Los jóvenes bailarines han demostrado su excelencia en el escenario, aún en medio de una crisis sanitaria mundial, continuando con el aprendizaje de este arte y desplegando su talento y resistencia cultural. 

Al finalizar, la princesa se ha subido al escenario y se ha fotografiado con todos los bailarines de la compañía como muestra de respeto y admiración

Para la ocasión, Carolina de Mónaco ha confiado en los básicos para un estilismo perfecto para el verano y que te sacará de más de un apuro: camisa blanca de popelín y falda larga negra. Una apuesta segura para una cita muy especial. La compañía fue fundada en 1975 siguiendo el deseo de la princesa Grace y Rainiero III de establecer una escuela de danza de alto nivel en el Principado de Mónaco. Desde entonces, la Academia ha sido dirigida por Marika Besobrasova y goza de una reputación internacional.

En 2009, la princesa de Hannover nombró a Luca Masala para el cargo de Director Artístico, siguiendo la recomendación de Jean-Christophe Maillot. El objetivo era potenciar el aspecto preprofesional de la Academia y permitir que su cuerpo de estudios multinacional perfeccionase su formación entre los 13 y 18 años, lo que les permitirá incorporarse a las principales compañías internacionales de danza al finalizar sus estudios.

Este nuevo objetivo forma parte de los principales cambios que se están produciendo actualmente en la escena de la danza de Mónaco: los Ballets de Montecarlo, el Foro de Danza de Mónaco y la Academia Princess Grace se rigen ahora como una sola estructura. Supervisada por Jean-Christophe Maillot, esta entidad cuenta ahora con la excelencia de una empresa internacional, los beneficios de un festival multidisciplinario y el potencial de una escuela premium para transformar Mónaco en un centro en el que se encuentran todas las actividades relacionadas con el arte coreográfico.

Sergio E. González

Sergio E. González

Cuando era pequeño una de las cosas que más me gustaba era sentarme a coser con mi abuela Mercedes, modista y patronista. Pero, con los años me olvidé del ruido de la máquina de coser y decidí que a mi lo que me gusta es contar ideas sobre moda, arte y belleza, ya sea con palabras, imágenes, con campañas de publicidad o con señales de humo… lo mío es comunicar. Pero no todo se resume a eso, también me gusta el café con hielo, los perros salchicha, la paella de mi madre y leer poemas de Lorca.

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