Carolina de Mónaco y Carlota Casiraghi reaparecen con un look de sobresaliente para empezar el 'nuevo curso'

En las últimas horas, madre e hija han protagonizado dos momentos de estilo de matrícula de honor y perfectos para empezar el otoño con mucha clase.

Carolina de Mónaco
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Pocas familias reales europeas han mantenido una relación tan directa y estrecha con la moda como la monegasca. Como su madre, Carolina de Mónaco es ese icono de estilo moderno y elegante que necesitaban los Grimaldi. Tal es el ansia con el que necesitamos un toque de la familia real de Mónaco, que cada nueva foto suya es un titular que se vende solo.

La hija de Rainero III y la oscarizada actriz convertida en princesa, Grace Kellynació con un pan debajo del brazo en lo que a moda se refiere, desde el mismo día que nació en la biblioteca del Palais Princier, residencia oficial del príncipe de Mónaco fundada en 1191 como una fortaleza genovesa. Heredera del estilo y la belleza de su madre, lleva dando lecciones de estilo desde que aprendió a pronunciar su primera palabra. A los cinco años, el diseñador Hubert de Givenchy le regaló un vestido exclusivo a medida. Mantuvo durante décadas una relación de amistad y confianza con el difunto Karl Lagerfeld, encargado de diseñar la ropa de la princesa en alguno de los momentos más importantes de su vida, para grandes eventos y galas. Carolina no solo fue musa e inspiración para Chanel, sino también confidente del creador de moda alemán. Carolina siempre vestida de Chanel y Lagerfeld como uno más de la familia real de Mónaco.

Han pasado más de ocho meses desde que vimos por última vez a la princesa Carolina de Mónaco en un evento, en París, para un desfile de Chanel, una cita que siempre tacha de su agenda. Después, en marzo, llegaba la crisis del coronavirus y con él, el Estado de Alarma y el confinamiento de (casi) toda Europa, incluida la princesa. Solo reapareció seis meses después en el funeral de su prima, Elisabeth Massy, junto a su familia y oculta por unas grandes gafas negras de sol, mascarilla y velo. En los meses venideros solo silencio, a excepción de unas fotografías publicadas durante unas vacaciones con su hija Carlota y Dimitri Rassam.

Después de meses alimentando las especulaciones sobre dónde estaba realmente la princesa, hemos sido testigos de su reaparición en una cita social de la que disfruta desde hace décadas: un concierto de música clásica al aire libre celebrado el pasado sábado en la plaza del Gran Casino de Montecarlo. El enclave había sido reformado durante la primavera e inaugurado en junio por Alberto II de Mónaco y gran parte de la familia real monegasca pero, con una gran ausencia, la de la princesa Carolina. Días después del concierto, Carolina de Mónaco ha reaparecido, como cada año, a la entrega de diplomas de graduación de 30 enfermeras, enférmenos y ayudantes sanitarios que han finalizado sus estudios. Después de la primera ola de coronavirus y con la segunda a las puertas del Principado de Mónaco, esta nueva generación de profesionales supone una bocanada de aire para el Estado. De esta manera, la princesa Carolina ha hecho entrega de los títulos junto a Tony Varo, comandante del Centro Hospitalario Princesa Grace, en el centro de Mónaco.

Carolina de Mónaco look
Gouvernement Monaco

Para el acto, Carolina se ha enfundado un traje de chaqueta confeccionado con tweed blanco y sutiles detalles en azul celeste. Un diseño combinado con un pantalón de tiro alto en azul navy de Chanel, firma de cabecera de la princesa. Un elegante traje de dos piezas que ha combinado con una mascarilla a juego y stilettos de piel vuelta en azul.

Carlota Casiraghi
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Por otro lado, su hija Carlota Casiraghi también ha reaparecido después de unas merecidas vacaciones de verano. El escenario donde hemos podido ver a la joven ha sido el teatro parisino de Antoine para ver la obra Par le bout du nez, junto a Dimitri Rassam, su marido. Una comedia francesa que narra la historia del flamante presidente de la República (François Xavier Demaison), quién sufre un absurdo picor nasal mientras debe pronunciar su discurso inaugural. Para la ocasión, Carlota se ha decantado por un look fresco y relajado compuesto por una camisa fluida de manga larga en color blanco, que contrasta a la perfección con una mascarilla en color coral. Sin duda, la heredera del estilo de su madre y su abuela.

Sergio E. González

Sergio E. González

Cuando era pequeño una de las cosas que más me gustaba era sentarme a coser con mi abuela Mercedes, modista y patronista. Pero, con los años me olvidé del ruido de la máquina de coser y decidí que a mi lo que me gusta es contar ideas sobre moda, arte y belleza, ya sea con palabras, imágenes, con campañas de publicidad o con señales de humo… lo mío es comunicar. Pero no todo se resume a eso, también me gusta el café con hielo, los perros salchicha, la paella de mi madre y leer poemas de Lorca.

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