¿De verdad está cayendo tanto el consumo de ropa? Así está afectando el coronavirus a la moda

Ha ensombrecido las 'fashion weeks', interrumpe la cadena de suministro, provoca espectaculares caídas en ventas y desencadena la cancelación de eventos. El coronavirus se revela como un mortífero cisne negro también para la moda

Sita Abellán, pertrechada en la semana de la moda. Imaxtree.
Sita Abellán, pertrechada en la semana de la moda. Imaxtree.

“La preocupación por el coronavirus afecta a los lugares de trabajo de la moda”. de la moda". "El mundo de la moda, trastornado por el coronavirus". "Lávate las malditas manos". Estos son algunos de los titulares que han publicado las cabeceras de moda online en las últimas semanas. ¿El contenido? Poco tranquilizador cuando la mitad del equipo de Marie Claire se encontraba en cuarentena tras regresar (en un vuelo adelantado con toda la intención) de la semana de la moda de Milán. Bastante alarmante cuando lo ibas leyendo en la pantalla del móvil de camino a la redacción, atrapada en un vagón de metro atestado. Agorero cuando pasabas los días recibiendo cancelaciones de entrevistas, presentaciones y viajes de prensa. Por no mencionar a los compañeros de profesión contagiados, los relatos de amigos milaneses, el desplome en bolsa, los fallecidos. Sí, parezco exagerada, pero es que lo soy, y encima tengo un montón de motivos para estar preocupada.

 

Un mes de la moda inolvidable

El 1 de diciembre la epidemia comenzó en Wuhan, y a mediados de febrero, Italia ya constituía el mayor foco en Europa, por detrás de China y Corea del Sur. La noticia coincidía con el término de la semana de la moda de Milán. ¿Conclusión? Se bloquearon varias ciudades del norte; los invitados volaron de vuelta a sus hogares; y Giorgio Armani acabó retransmitiendo su desfile en directo desde un espacio vacío.

A continuación arrancaba la fashion week parisina, aunque con peculiaridades. Además de la cancelación de algunos shows, resees y fiestas, se racionaron mascarillas y gel antibacteriano en Dries Van Noten, Lemaire y Loewe. Pierre Hardy repartió botellitas de desinfectante en bolsitas customizadas que, según predecimos, serán codiciados en el mercado de reventa.

Marine Serre
Marine Serre. Imaxtree.

El peso de China


El analista Luca Solca ha advertido que la industria del lujo debería ir preparándose para un "año sabático": este sector podría perder 43 mil millones de dólares en ventas en 2020, según un informe de Bernstein y Boston Consulting Group.


Por si no lo sabías, los chinos representan alrededor del 40% de la clientela de moda de lujo, y el panorama en China aun es más desolador. Aunque las marcas que cerraron sus tiendas allí van reabriendo poco a poco, dejan de celebrarse múltiples eventos sociales y sus habitantes no andan muy altos de moral y con pocas ganas, por tanto, de hacer grandes gasto. Además de no poder consumir en el extranjero.

Encima, China es el mayor productor mundial de ropa, y con las fábricas cerradas y las cadenas de suministro cortadas, se esperan importantes costes adicionales por retrasos logísticos y en los pedidos, así como una amenaza inminente para el comercio mundial. Incluso se rumorea que algunas marcas no podrán exhibir sus colecciones la próxima temporada. Y cómo no, el fast-fashion corre tanto peligro como el lujo 'made in China'.

Nuevas cuestiones

"Los asientos vacíos en los desfiles no son el problema: es lo que está sucediendo en los showrooms, los parones en las cadenas de suministro y lo que podría significar", declaró Pascal Morand, presidente ejecutivo de la Federación Francesa de Alta Costura y Moda, el organismo que organiza la semana de la moda de París. "Es la incertidumbre y no saber cuánto durará la situación". Sobre todo, porque en los meses de la moda los diseñadores venden sus colecciones además de enseñarlas. De ahí que esta temporada los pedidos hayan disminuido, sobre todo para las firmas independientes más pequeñas, y particularmente para aquellas que producen, aunque solo sea de forma parcial, en China.

Decía Coco Chanel que la moda es un reflejo de los tiempos que vivimos, y la crisis del Covid-19 ha reavivado uno de los gran- des debates de los últimos años: ¿se acerca el fin de los desfiles de moda? Por su parte, François-Henri Pinault, director ejecutivo del conglomerado de lujo Kering, plantea si la industria debería comenzar a digitalizar showrooms y considerar un nuevo sistema. A grandes males, grandes remedios. Que no cunda el pánico.

Este artículo apareció originalmente publicado en el número de abril de 2020 de la revista Marie Claire. 

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